La ministra de Defensa, Adriana Delpiano, aseguró este jueves que el gobierno ve con buenos ojos ir “desescalando” progresivamente el Estado de Excepción que rige en la Macrozona Sur -que comprende las regiones de La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y la provincia de Arauco, en la región del Bío Bío-, el que tiene a militares patrullando zonas urbanas y rurales a fin de evitar hechos de violencia por parte de grupos radicales mapuches.
Cabe recordar que aunque bajo la administración de Sebastián Piñera hubo Estados de Excepción desde octubre 2021 a marzo 2022, el régimen actual fue decretado por el presidente Gabriel Boric y ha operado de forma continua desde el 17 de mayo de 2022.
Delpiano, quien llegó hasta el puerto de Talcahuano para participar de una actividad en los astilleros de la Armada, aseguró que la idea es ver “cómo se va desescalando, dónde se puede y cuáles son efectivamente los lugares que, por distintas razones, todavía mantienen grupos más anarcos o más ultras infiltrados”.
“No se puede vivir toda la vida con zona de excepción”, razonó la autoridad en un punto de prensa.
Delpiano sostuvo que la violencia en la región ha ido disminuyendo y que “el desescalamiento se ha ido dando naturalmente. Usted vaya y pregúntele a la gente que está veraneando en Pucón si siente miedo o si le pasa algo, y seguramente no. Y eso es La Araucanía también”, argumentó.
“Hay territorios en los cuales prácticamente no pasa nada distinto de cualquier comuna de Chile”, remató la Secretaria de Estado.

Sin embargo, los dos gremios más importantes de La Araucanía rechazaron tajantemente la propuesta, calificándola como una “mala idea”.
Ello, pues según el presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco, Sebastián Naveillán, “aún hay zonas donde el Estado no tiene control. Recién podemos pensar en desescalar el Estado de Excepción cuando no tengamos ningún atentado y cuando el Estado tenga una capacidad absoluta de control en todo el territorio nacional”.
En la misma línea, el presidente de la Multigremial de La Araucanía, Patricio Santibáñez, señaló que “las autoridades deberían estar enfocadas en desarticular a los grupos que operan en la zona” y que la iniciativa refleja que en el actual gobierno “no están con la gente, no están con las preocupaciones de las personas honestas de este país. Siempre han estado más preocupados de mantener el status quo que da facilidades a los violentistas y extremistas”.
El miércoles recién pasado, el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, admitió en su cuenta pública que aunque las denuncias por ataques siguen disminuyendo año tras año, aún existen varios grupos radicales mapuches activos en toda la Macrozona Sur chilena.
