Danielle Imbo y Richard Petrone desaparecieron la noche del 19 de febrero de 2005 en el sur de Filadelfia. La pareja salió de un bar tras reunirse con amigos y, desde entonces, nadie reportó su paradero. El caso, que cumplió 20 años, mantiene en vilo a las autoridades y a las familias de ambos. La investigación sigue abierta y el FBI pide colaboración ciudadana para resolver uno de los enigmas más persistentes de la ciudad.
Ambos tenían hijos de relaciones anteriores. Las familias descartaron la posibilidad de una desaparición voluntaria. Los investigadores sostienen que la decisión de abandonar a sus hijos iba contra los valores y la personalidad de la pareja.
Danielle Imbo tenía 34 años y trabajaba como procesadora de hipotecas en Mount Laurel, Nueva Jersey. Era conocida por su carácter extrovertido y su fuerte devoción por su hijo. Según el agente especial Philip Blessington del FBI, Danielle siempre priorizaba el bienestar de su familia y buscaba estabilidad para su hijo. Blessington afirmó: “No hay manera de que Danielle Imbo y Rich Petrone no intentaran comunicarse con sus hijos si estuvieran vivos”.

Richard Petrone trabajaba en la panadería familiar en el sur de Filadelfia. Criaba a su hija como padre soltero, ya que la madre no podía hacerse cargo de la niña. Blessington explicó que Richard dedicaba todo su tiempo y energía al cuidado de su hija, destacando su rol como sostén principal del núcleo familiar. Danielle y Richard habían iniciado una relación a través de la hermana de Danielle, aunque sus prioridades personales a veces los distanciaban.
El día de la desaparición, Danielle tenía planes de estudiar con una amiga, pero decidió cenar con su madre, la madre de Richard y otras amigas. Luego, acudió al bar donde Richard la esperaba, cerca de las 21:00. Más tarde, ambos se reunieron con otra pareja en un segundo bar. Según el FBI, la noche transcurrió con normalidad hasta poco antes de la medianoche, cuando Danielle y Richard se retiraron juntos.
Al día siguiente, Danielle no asistió a una cita en la peluquería. El silencio repentino preocupó a las familias, que avisaron a la policía. La investigación inicial recayó en el Departamento de Policía de Mount Laurel, que solicitó apoyo al FBI. Desde entonces, la búsqueda involucró a agencias locales, estatales y federales en todo Estados Unidos.

Las autoridades confirmaron que la pareja fue vista por última vez saliendo del bar en Filadelfia. No se han encontrado rastros de ellos ni del vehículo de Richard, una Dodge Dakota negra de 2001 con matrícula de Pensilvania YFH 2319.
El FBI en Filadelfia, junto con fuerzas policiales estatales y federales, formó una coalición para coordinar los esfuerzos. De acuerdo con el FBI, el equipo realizó casi 300 entrevistas formales y analizó registros telefónicos, de peajes y financieros. La investigación incluyó pistas en otros estados, como Alaska y Washington, pero ninguna resultó concluyente.
El equipo recibió testimonios de personas que creen haber visto a la pareja en diferentes lugares, así como información de un recluso en Illinois que afirmaba conocer detalles del caso. Sin embargo, el analista Steven Meagher del FBI señaló que ninguna pista ha permitido avanzar de manera decisiva. “Muchos rumores se convirtieron en leyenda en la ciudad”, explicó Meagher.

A pesar de la falta de resultados concretos, los investigadores creen que la comunidad de Filadelfia podría tener información clave. Blessington insistió en la importancia de proteger a quienes colaboren y pidió a quienes tengan datos relevantes que se acerquen a las autoridades.
El FBI sostiene que la cultura de cercanía en el sur de Filadelfia puede dificultar la obtención de testimonios. Blessington expresó que algunos vecinos dudan en colaborar por temor a ser considerados traidores. Sin embargo, remarcó que la agencia protege a quienes brindan información.
El FBI ofrece una recompensa de USD 15.000 por datos que conduzcan al esclarecimiento del caso y la condena de los responsables. Quienes tengan información pueden comunicarse al 215-418-4000 o consultar el sitio oficial fbi.gov/missing para conocer detalles y ver fotografías de la pareja.

El equipo del caso brinda apoyo a los informantes para resolver dudas legales y emocionales. Traer respuestas a las familias sigue siendo el objetivo principal de los investigadores. “Después de veinte años, realmente necesitamos traer a Rich y Danielle a casa”, concluyó Blessington.
La desaparición de Imbo y Petrone permanece como uno de los mayores misterios sin resolver en Filadelfia. Las autoridades y las familias continúan la búsqueda, con el convencimiento de que la verdad puede salir a la luz si la comunidad colabora.
