Carlitos se estrenó en Australia sin Juan Carlos Ferrero, pero con Samu López en su palco. Lo hizo con una victoria ante Walton por 3-0 (6-3 y 7-6 y 6-2). Melbourne fue testigo de la nueva era que inicia Alcaraz, tras cerrar un año impecable. Ante el australiano dio su primer paso en el primer Grand Slam del año. Lo hizo como solo él sabe: sonrisa en la cara y tenis juguetón, con algunos golpes imposibles y divertidos, aunque también se puso el mono de trabajo durante la segunda manga. Estrenando su nuevo saque, al más puro estilo Novak Djokovic, y con una victoria en primera ronda para estrenarse por todo lo alto en el Open de Australia y en su nueva era.
El murciano aterrizó en Melbourne con el objetivo puesto en conquistar tierras australianas. Esas que le faltan en su palmarés y que hasta ahora se le resisten. Es el único trofeo que todavía no ha sido capaz de conquistar a diferencia del resto de Grand Slam que ya tiene por partida doble (Roland Garros, Wimbledon y US Open). El partido comenzó con el tenista español sirviendo un juego que se llevó abrazado a su saque y sin grandes complicaciones, para cerrarlo con su derecha prodigiosa e imparable. Durante su segundo servicio, volvió a tirar de saque, ese que se ha convertido en su gran cambio para esta nueva temporada.
Con 4-3 en el marcador y tras haber cerrado su servicio dejando en blanco a su rival con los golpes característicos de la casa, Carlitos consiguió romper el servicio a Walton tras tres intentos de rotura. Movió bien la bola y cerró el punto con una derecha matadora, que desató el rugido de Alcaraz. Durante el siguiente juego voló para hacerse con la primera manga del duelo.
El segundo set, Carlitos no se sintió tan cómodo como lo había hecho en el primero. Necesitó ponerse el mono de trabajo en más de una ocasión, cuando Walton metía una marcha más, para aguantar las embestidas y salir airoso del punto. No siempre lo consiguió y eso le llevó a perder su segundo servicio, obligándole a remontar la situación. La respuesta del murciano no se hizo esperar, ya que en el siguiente juego le rompió el servicio a Walton. Ninguno de los dos consiguió volver a imponerse a su rival para evitar el tie-break. Una vez ahí, Alcaraz no falló. Voló sobre la pista para poner la segunda piedra.
Ya en el tercero, el español volvió a lucir su mejor versión y metió la directa para cerrar el partido cuanto antes. Se llevó el primer juego sin grandes complicaciones, con un juego sólido, tirando de su saque y de los golpes de derecha. Walton lejos de bajar los brazos, siguió intentándolo, complicándole la existencia a Carlitos. No fue hasta el tercer saque de Walton, cuando el español vio la oportunidad de romperle el servicio y la aprovechó, dejando al australiano a cero. Se volvió a llevar su servicio y volvió a rompérselo a su rival, esta vez para cerrar el duelo y certificar su primera victoria en el Open de Australia.
El español sufrió durante su debut en Melbourne, pero consiguió ganar a un Walton que le puso las cosas difíciles, en especial, durante la segunda manga. Carlitos ha estrenado la temporada con un nuevo líder en su banquillo y con una victoria en tierras australianas, esas que quiere conquistar y que se ha marcado como principal objetivo del año. Su próximo duelo será ante Hanfmann, durante la jornada del miércoles. Hasta entonces, Alcaraz y Samu López seguirán trabajando para mejorar aún más los golpes del español.
