Un penal errado en los últimos minutos de la final de la Copa Africana de Naciones 2025 marcó el destino de Marruecos y dejó a Brahim Díaz como el protagonista involuntario de lo que será una de las jugadas más recordadas del torneo. Édouard Mendy, portero de Senegal, se consolidó como figura al detener el disparo del delantero marroquí y asegurar el camino hacia el título para su selección.
El partido, disputado en el Estadio Prince Moulay Abdallah de Rabat, enfrentó a dos de los equipos más sólidos del continente africano. El encuentro permaneció sin goles durante el tiempo reglamentario, mientras la tensión y las polémicas arbitrales condicionaron el desarrollo del juego.
Sin embargo, el trámite del partido pudo haber dado un vuelco significativo a los 92 minutos, cuando el árbitro Ndala Ngambo anuló un gol a Senegal por una falta previa, decisión que encendió las protestas en el campo.
La situación alcanzó su punto máximo en el tiempo añadido, cuando se produjo una jugada que paralizaba los corazones marroquíes de emoción. A los 98 minutos, El Hadji Malick Diouf derribó a Brahim Díaz dentro del área. Tras una revisión del VAR, el árbitro sancionó penal para Marruecos, lo que generó una reacción inmediata del conjunto senegalés e incluso la amenaza de abandono del partido por parte del seleccionador Pape Thiaw. Los jugadores senegaleses se retiraron momentáneamente al vestuario –salvo Sadio Mané– en protesta por la decisión arbitral.
El clima en el estadio era de máxima tensión cuando, a los 112 minutos de partido, tras una prolongada demora, Brahim Díaz asumió la responsabilidad de ejecutar la pena máxima. El delantero del Real Madrid optó por un lanzamiento sutil al centro del arco, estilo ‘Panenka’ (de sobrepique). Édouard Mendy, en una arriesgada decisión se mantuvo firme y contuvo el disparo, ante la mirada incrédula del futbolista merengue, que acababa de perder una oportunidad única para darle el título a su selección.
“Aprovechó su oportunidad, quería marcar, es normal. Por mi parte, intenté mantenerme concentrado y de pie el mayor tiempo posible. Nos salió bien y estoy contento por ello”, explicó Mendy sobre la jugada en cuestión en declaraciones recogidas por beIN SPORTS tras finalizar el encuentro.
La parada del arquero africano mantuvo con vida a Senegal, que concretó el único gol del partido poco después del inicio de la prórroga. Pape Gueye, delantero del Villarreal, capitalizó una pérdida en la salida de Marruecos y anotó el 1-0 definitivo. Con este resultado, Senegal se consagró bicampeón de África y prolongó la sequía de títulos del conjunto marroquí, que organizaba el torneo cincuenta años después de su última consagración.

El fallo de Brahim Díaz tuvo un impacto inmediato y visible en el jugador, quien fue reprendido por el entrenador Walid Regragui y sustituido pocos minutos después en el tiempo suplementario por Ilias Akhomach. Según allegados, el delantero se encontraba “en shock” tras el partido, mientras en redes sociales su última publicación en Instagram superó los 340 mil comentarios, una cifra inusual frente a su promedio habitual que ronda los 30 mil.
Entre las reacciones se mezclaron críticas, burlas y muestras de apoyo, como “hermano mío, todo está bien” o “eres el mejor jugador de esta competición, tanto como persona como jugador. No importa, aún eres joven, llegarás a más de una final, si Dios quiere”.
Mendy también abordó los rumores sobre un posible acuerdo entre los protagonistas del penal, negando cualquier tipo de arreglo: “¿De verdad creen que a falta de un minuto para una final, con todo un país esperando una victoria durante 50 años, podemos llegar a un acuerdo? No, estas cosas no existen en momentos como este”, afirmó el portero de Al Ahli (Arabia Saudí) en conversación con beIN SPORTS, haciendo alusión a la posibilidad de un arreglo que se habría llevado a cabo en los vestuarios tras la protesta senegalesa.
“Estamos muy decepcionados por todo el público marroquí. Cuando tienes un penal en el último minuto, ves la victoria muy cerca. Al final, el fútbol te alcanza. Es una pena”, fueron las palabras que expresó Walid Regragui tras el encuentro. “Felicitamos a Senegal, aunque es decepcionante la imagen que hemos dado hoy del fútbol africano con todo lo que ha pasado desde que pitó el árbitro. Bueno, desde el comienzo de la competición ha sido poco saludable, es una pena”, agregó con el foco puesto sobre las controversias que rodearon al partido.
El DT de 50 años hizo referencia a la situación de Brahim: “No suelo criticar a mis jugadores. Por desgracia, es parte del fútbol, la crueldad de este deporte. Aún quedaba media hora. Hubo un gran retraso antes de que lanzara el penal. Eso pudo haberlo inquietado. Paramos el partido delante del mundo durante al menos 10 minutos, lo que no ayudó a Brahim. Eso no justifica su forma de interpretarlo. No vamos a darle vueltas. Lo interpretó así. Asumiremos la responsabilidad, especialmente yo como entrenador».
El jugador eligió sus redes sociales para hacer un descargo tras lo ocurrido: “Me duele el alma. Soñé con este título gracias a todo el amor que me habéis dado, a cada mensaje, a cada muestra de apoyo que me hizo sentir que no estaba solo. Luché con todo lo que tenía, con el corazón por encima de todo. Ayer fallé y asumo toda la responsabilidad y me disculpo de todo corazón. Me costará recuperarme, porque esta herida no cicatriza fácilmente, pero lo intentaré. No por mí, sino por todos los que creyeron en mí y por todos los que sufrieron conmigo. Seguiré adelante hasta que algún día pueda devolveros todo este amor y ser el orgullo para mi pueblo marroquí”, escribió el jugador hispano marroquí de 26 años.
Pese a la decepción por el penalti fallado, Brahim Díaz fue reconocido como el máximo goleador del torneo, con cinco tantos, y recibió el trofeo de manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Su desempeño durante la competencia fue destacado, aunque la imagen final quedó marcada por el penal que pudo haber cambiado la historia reciente de la selección marroquí.
Todo el escándalo que rodeó a la final desató una ola de críticas al torneo alrededor del mundo, a punto tal que la Confederación Africana (CAF) informó que abrirá una investigación: “La Confederación Africana de Fútbol (“CAF”) condena el comportamiento inaceptable de algunos jugadores y oficiales durante la final de la Copa Africana de Naciones Marruecos 2025 entre Marruecos y Senegal en Rabat anoche. La CAF condena enérgicamente cualquier comportamiento inapropiado que se produzca durante los partidos, especialmente aquel dirigido contra el equipo arbitral o los organizadores del partido”. Finalmente, explicaron que se están revisando todas las imágenes y “se remitirá el asunto a los organismos competentes para que se tomen las medidas correspondientes contra los culpables”.
Gianni Infantino, mandamás del fútbol, expresó también su malestar por los incidentes ocurridos en el tramo final, cuando parte del plantel senegalés abandonó el terreno de juego en protesta por la sanción del penal a favor de Marruecos. En un comunicado difundido a través de la agencia AFP, Infantino condenó “enérgicamente el comportamiento de algunos jugadores y miembros del cuerpo técnico senegaleses”, calificando como “inaceptable” la decisión de abandonar el campo. El dirigente insistió en que la violencia no tiene cabida en el fútbol y subrayó que debe respetarse la autoridad arbitral en todo momento, tanto dentro como fuera del campo.
Durante los minutos de máxima tensión, la seguridad tuvo que intervenir para evitar el ingreso de aficionados al terreno de juego, mientras Brahim Díaz se preparaba para ejecutar un penalti decisivo. Infantino advirtió que “las deplorables escenas presenciadas deben ser condenadas y no repetirse jamás”, solicitando a la Confederación Africana de Fútbol (CAF) que adopte las sanciones correspondientes según el reglamento.
Según informaron los medios marroquíes, la Real Federación Marroquí de Fútbol hará una presentación tanto en la Confederación Africana de Fútbol (CAF) como en la FIFA para buscar sanciones a Senegal tras retirar al equipo del campo de juego.
El desenlace de la Copa Africana de Naciones 2025 dejó a Édouard Mendy como héroe nacional y a Brahim Díaz como el rostro de la frustración de un país que aspiraba a romper una sequía de medio siglo. La final, seguida por millones en todo el continente y transmitida por medios internacionales, quedará registrada como uno de los encuentros más intensos, polémicos y controvertidos en la historia reciente del fútbol africano.
