El Gobierno de Ecuador afirmó que el sistema eléctrico nacional puede operar de forma autónoma y cubrir la demanda diaria de energía.
El anuncio llegó tras la confirmación del Gobierno de Colombia, encabezado por Gustavo Petro, de suspender el suministro de electricidad al país vecino desde las 6:00 p. m. del 22 de enero de 2026.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Con base en el comunicado oficial, el Sistema Nacional Interconectado dispone actualmente de 5.454 megavatios (MW) para atender la demanda interna, con márgenes operativos considerados adecuados y estabilidad en el suministro.
La administración de Daniel Noboa subrayó que, en condiciones normales, la infraestructura energética local puede suplir las necesidades nacionales aun sin la importación de energía.

“El sistema eléctrico ecuatoriano cuenta con capacidad suficiente para cubrir de manera autónoma la demanda diaria de energía, incluso ante la indisponibilidad de la importación de energía desde Colombia”, informó el Gobierno ecuatoriano.
De acuerdo con los datos oficiales, la energía almacenada en los principales embalses del Ecuador asciende a 790,7 gigavatios hora (GWh). El embalse de Mazar concentra la mayor parte, con 609,59 GWh, seguido de Amaluza (83,01 GWh), Pisayambo (62,1 GWh) y Marcel Laniado (36 GWh). El nivel de Mazar se sitúa en 2.144,02 metros sobre el nivel del mar, una situación que, según la administración Noboa, refuerza el respaldo hidroeléctrico del sistema.
En la jornada del 22 de enero, el abastecimiento eléctrico en Ecuador se distribuyó en un 64,4% a partir de fuentes renovables y un 30,8% gracias a generación térmica, considerada un respaldo estratégico.

Hasta el corte anunciado por Colombia, el 44,8% de la energía consumida en Ecuador provenía de importaciones desde el vecino país. Según el comunicado oficial, el esquema de despacho responde a criterios técnicos de seguridad y confiabilidad, teniendo en cuenta que Colombia afronta restricciones en su sistema de transmisión.
El parque térmico conectado al Sistema Nacional Interconectado reporta una disponibilidad de 1.241,5 MW, cifra que complementa la producción hidroeléctrica y fortalece la capacidad de respuesta ante emergencias.
La decisión de suspender la venta de electricidad ecuatoriana se produce en medio de un escenario de tensión comercial entre los dos países.
El presidente Gustavo Petro aclaró en sus redes sociales que el corte de suministro no representa una represalia directa tras la imposición de aranceles del 30% a las importaciones colombianas, medida anunciada por Daniel Noboa.
“No lo queremos por el pueblo ecuatoriano, pueblo hermano”, expresó Petro, explicando que la medida busca asegurar la oferta eléctrica interna de Colombia en el mediano plazo.

El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, confirmó que la suspensión entraría en vigor el 22 de enero en la hora indicada y añadió que el restablecimiento del servicio dependerá de la disponibilidad suficiente de energía para cubrir la demanda local colombiana.
Como respuesta a los aranceles ecuatorianos, el Ejecutivo colombiano decidió aplicar un gravamen equivalente del 30% a la importación de una veintena de productos ecuatorianos. El Ministerio de Comercio Exterior de Colombia calificó la medida como “proporcional, transitoria y revisable”, en referencia a las nuevas condiciones del comercio bilateral.
El Gobierno de Ecuador reiteró su compromiso de mantener un suministro eléctrico confiable, continuo y seguro para la población. El comunicado destacó que el Sistema Nacional Interconectado opera con normalidad y bajo “monitoreo permanente”, priorizando la estabilidad del sistema ante el nuevo escenario regional.
Entre las acciones inmediatas, las autoridades ecuatorianas reforzaron la inspección de sus principales fuentes de generación y el seguimiento a los niveles de los embalses, en un esfuerzo por garantizar la continuidad del servicio eléctrico en todo el país.
