José Antonio Kast, presidente electo de Chile, confirmó que viajará a El Salvador para reunirse el viernes con Nayib Bukele y tratar temas de seguridad, con especial atención a la política carcelaria del país.
La agenda contempla una visita al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una de las cárceles más recientes y de mayor tamaño de la región, según informó la agencia de noticias EFE.
El CECOT fue inaugurado en 2023 y tiene capacidad para 40.000 reclusos. Se ha convertido en un símbolo del modelo de seguridad impulsado por el gobierno de Bukele, siendo objeto de debate internacional y referencia para administraciones interesadas en reformas penitenciarias.
La futura ministra de Seguridad de Chile, Trinidad Steinert, acompañará a Kast durante esta visita a El Salvador. El objetivo de la delegación chilena es examinar directamente las políticas implementadas por las autoridades salvadoreñas y recoger experiencias en materia penitenciaria.
El viaje de Kast incluyó escalas previas en República Dominicana y Panamá. El pasado sábado, Kast se reunió con el presidente dominicano, Luis Abinader, y este martes llegó a Panamá para participar en el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
Durante el foro, compartirá espacio con líderes como José Raúl Mulino, presidente de Panamá; Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil; Rodrigo Paz, presidente de Bolivia; Daniel Noboa, presidente de Ecuador; Bernardo Arévalo, presidente de Guatemala; y Andrew Holness, primer ministro de Jamaica.
La presencia de Kast y su equipo de seguridad en estos eventos refuerza la proyección internacional y los lazos políticos de la administración entrante.
Kast, representante de la ultraderecha, asumirá la Presidencia de Chile el 11 de marzo tras ganar las elecciones de diciembre con más del 58% de los votos. Su perfil ideológico y el interés por analizar políticas de seguridad extranjeras anuncian un cambio de rumbo relevante para el país.
Padre de nueve hijos y caracterizado por convicciones ultraconservadoras en derechos individuales, Kast inicia una etapa inédita en la historia democrática chilena al ser el primer mandatario de extrema derecha desde el retorno institucional.
