
La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener estables las tasas de interés en su primera reunión de política monetaria del año, situándolas en un rango de 3,50% a 3,75%. La medida, respaldada por una votación de diez a dos en el Comité Federal de Mercado Abierto, responde a un contexto de crecimiento económico sólido y un mercado laboral que muestra signos de estabilización. Esta pausa ocurre tras tres recortes consecutivos de un cuarto de punto en las reuniones previas, motivados por inquietudes sobre el enfriamiento del empleo.
En el comunicado oficial, los responsables de la política monetaria señalaron que la actividad económica se ha “expandido a un ritmo sólido”. Además, destacaron que la inflación, según la medida preferida del banco central, se ubicó en 2,8% en noviembre, cifra superior a la del año anterior y por encima del objetivo del 2%. Esta evolución llevó a la mayoría de los funcionarios a considerar prudente esperar nuevos datos antes de modificar los costos de los préstamos.
La decisión no fue unánime. Stephen Miran, gobernador de la Fed nombrado en septiembre por el presidente Donald Trump, y Christopher Waller, a quien la Casa Blanca considera posible sucesor de Jerome Powell en la presidencia del banco central, votaron a favor de un nuevo recorte de un cuarto de punto. Miran ha impulsado consistentemente reducciones más agresivas desde su llegada al organismo.
El presidente Donald Trump ha intensificado la presión sobre la Reserva Federal desde su retorno a la Casa Blanca hace un año, exigiendo recortes de tasas más profundos para estimular el crédito y el consumo. La administración de Trump ha tomado medidas como el intento de destitución de la gobernadora Lisa Cook y la apertura de una investigación sobre Powell relacionada con la remodelación de la sede del banco.
A pesar de las diferencias internas y la presión política, la mayoría de los funcionarios de la Fed consideran que el actual ritmo de crecimiento económico y la ausencia de deterioro en el empleo justifican una pausa en los recortes. Muchos de ellos esperan señales claras de que la inflación se acerca al objetivo antes de modificar su política monetaria, mientras se mantiene la expectativa de posibles recortes adicionales a lo largo del año.
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(Con información de AFP y AP)
