
Su nombre significa “Niña del Océano”. Nació el 18 de febrero de 1933, en Tokio, en el seno de una familia adinerada. Su padre Eisuke, descendiente de un samurai, era banquero – ocupaba altos cargos en el Yokohama Specie Bank- y aficionado al piano. Su madre Isoko, pertenecía a la dinastía de los banqueros Yasuda, una de las cuatro familias más ricas y poderosas de Japón hasta la Segunda Guerra Mundial. Por temas laborales, al poco tiempo de nacer, Eisuke fue trasladado a San Francisco, Estados Unidos, y la niña recién lo conoció al cumplir dos años, cuando la familia se reunió en ese país. Su hermano menor, Keisuke, nació en diciembre de 1936.
En su autobiografía, la actual artista plástica, escribió sobre la relación fría que tenían sus padres con ella. “Mis padres tenían una relación muy estrecha entre ellos, pero no conmigo. Mi padre era un hombre muy distante. De pequeña, si quería verlo, tenía que llamar a su oficina y concertar una cita. Y mi madre tenía su propia vida. Era una mujer preciosa y tenía un aspecto muy joven». Esta carencia afectiva volvió a la niña desconfiada, insegura y depresiva.
La madre no le permitía jugar con otros chicos porque pensaba que se aprovecharían de su estatus, razón que acrecentó una soledad que llegó a tal punto que pedía tazas de té para tomar contacto con alguien del servicio doméstico.
En 1937 la familia regresó a Japón y la futura artista fue inscripta en una prestigiosa escuela llamada Gakushūin, también conocida como Peers School. De los 4 a los 12 años tomó lecciones de piano. Asimismo, hizo teatro kabuki junto a su mamá.
Su corta vida empeoró con los bombardeos de marzo de 1945 sobre Japón. La familia se ocultó en bunkeres, pasó hambre y trasladó sus pertenencias en una carretilla. Una máquina de coser la canjearon por 60 kilos de arroz para poder alimentarse.
Desde su adolescencia, sufrió varias crisis con algunos intentos de suicidio. Su primer marido, el pianista y compositor Toshi Ichiyanagi la acompañó y facilitó su internación en un hospital psiquiátrico. Como sus padres estaban en contra de aquella relación, comenzó a ganarse la vida como mecanógrafa. También se dedicaba a la caligrafía y origami, recitaba haikus, tocaba música y pintaba.
En 1961 debutó en un concierto de música experimental. En 1963 brilló con la pintura Pieza cocina y un año más tarde con la performance Pieza cortada. Todavía faltaba dedicarse al arte a tiempo completo, y un segundo divorcio para conocer al hombre que hizo del amor que se tuvieron un símbolo universal.
Respuesta: la niña de la foto es Yoko Ono
