La maniobra del “Negro Tony” en Punta de Este se había hecho conocida y generaba temor en los propietarios de viviendas en el destino estrella del turismo uruguayo. Junto a su familia, Antonio Romano se dedicaba a alquilar grandes casas en la zona, en las que se quedaba durante varios meses. Incluso con órdenes de desalojo era difícil sacarlo de la casa porque el ocupa presentaba recursos judiciales argumentando que vivía con menores.
Pero finalmente a fines de la semana pasada “El Negro Tony” cayó y fue condenado por la Justicia este sábado por un delito continuado de estafa y por reiterados delitos de usurpación agravada, en régimen de reiteración real. Se le impuso una pena de 24 meses, pero no irá a prisión: la cumplirá bajo un régimen de libertad a prueba.
Su esposa también fue condenada por los mismos delitos.

Durante años este delincuente y su familia realizaron la misma maniobra, de la que dio cuenta el diario El País. Romano alquilaba grandes y valiosas viviendas, hacía un pago inicial, se instalaba con sus familiares y nunca se iba. Los propietarios debían pedir su desalojo, pero este proceso era largo y tedioso porque implicaba otros recursos presentados por el acusado.
El jueves de la semana pasada finalmente cayeron, luego de que la propietaria de una vivienda lo volviera a denunciar. La Fiscalía dispuso que se notificara a la familia ocupa que debían irse de la vivienda y les dio plazo hasta el 29 de enero. Pero, como no lo hicieron, la fiscal solicitó la orden de allanamiento del inmueble y detuvo a cinco personas.
En un comunicado policial, se detalló que el hombre no actuaba de forma aislada sino en colaboración con su familia, que eran quienes ocupaban conjuntamente los inmuebles y reforzaban su permanencia allí obstaculizando el ingreso a la propiedad.

El nombre del “Negro Tony” se hizo conocido en Uruguay porque en 2023 el programa Santo y seña de Canal 4 realizó un informe basado en el testimonio de dos propietarios, que dijeron haber sido perjudicados por Romano y sus familiares.
Uno de los afectados era Mario Core, que mostró en el informe el mal estado en el que Romano dejó la propiedad. Inicialmente le dijo que se iba a quedar un mes, pero su estadía en la casa se extendió durante 14 meses.
El propietario detalló que la piscina había quedado en mal estado y que el ocupa se había llevado libros y cuadros que tenían un valor sentimental porque habían sido pintados por su madre. Los libros, en tanto, eran de su fallecida hermana y el robo le había generado un perjuicio de miles de dólares.
Una mujer –que en ese informe periodístico prefirió no ser identificada– narró que los vecinos se quejaron de que Romano organizaba fiestas ruidosas.

La semana pasada, la maniobra del “Negro Tony” volvió a tener dimensión pública cuando una vecina del barrio Cantegril relató por primera vez lo que vivió en el programa La Mañana de la radio local Cadena del Mar. Describió que, por esta situación, quedó prácticamente viviendo en la calle junto a sus cuatro hijos.
Explicó que, en su caso, arrendó su vivienda por apenas 10 días a una persona que luego resultó ser la pareja de Romano. El pago inicial se efectuó, pero la garantía nunca se concretó. La mujer le reclamó y fue hasta el domicilio, pero fue allí que comenzó a advertir movimientos irregulares. Detalló que la maniobra que se extendió durante años fue la de hacer un contacto breve para obtener la llave del inmueble de manera legal, hacer la mudanza con sus pertenencias y un posterior blanqueo de accesos mediante cadenas y candados.
Romano incluso impidió al jardinero retirar sus herramientas de trabajo, los documentos personales y los equipos profesionales que permanecían dentro del inmueble.
