
Un equipo de investigadores ha logrado por primera vez crear un mapa tridimensional del campo magnético interior del Sol, un avance que abre la puerta a pronósticos más exactos sobre ciclos solares y fenómenos espaciales capaces de afectar gravemente las redes eléctricas y la operatividad de satélites de comunicación.
Según el artículo publicado en The Astrophysical Journal Letters por los científicos Soumyadeep Chatterjeey y Gopal Hazra, esta innovación permite anticipar, con un horizonte de hasta cuatro años, el desarrollo de ciclos magnéticos que desencadenan las peligrosas erupciones solares.
Durante décadas, la comunidad científica ha enfrentado la dificultad de no poder acceder directamente a la estructura interna del Sol. La complejidad parte de su condición de estrella magnética: debajo de su superficie arde una vasta y dinámica capa de campos magnéticos, invisible a la observación y responsable tanto de las manchas solares como de las violentas eyecciones de masa coronal.
Esta actividad magnética interna regula no solo el clima espacial, sino también la seguridad de sistemas tecnológicos terrestres vitales. De acuerdo con la NASA, “las erupciones intensas pueden interrumpir las comunicaciones de radio que atraviesan la atmósfera superior y afectar a satélites o naves espaciales fuera de la protección de nuestro planeta”.
En el estudio, los especialistas de la India integraron más de 30 años de registros satelitales —mapas magnéticos diarios que abarcan desde 1996 a 2025— en un sofisticado modelo matemático tridimensional de la llamada dinamo solar, un mecanismo físico central en la generación del campo magnético del Sol. Este enfoque permitió rastrear, a partir de datos reales, cómo los campos magnéticos evolucionan bajo la superficie, en zonas donde la instrumentación convencional resulta ineficaz.
Como parte fundamental de su validación, los autores solicitaron al modelo que “recreara” los distintos ciclos solares —periodos de 11 años marcados por variaciones en la actividad magnética— desde 1996 hasta 2025. Detectaron que los resultados coincidían con las mediciones obtenidas por los satélites con un grado de exactitud inédito. Además, el modelo mostró con detalle el desplazamiento de las manchas solares: estas migran progresivamente desde latitudes elevadas hacia el ecuador solar, un movimiento que señala el acercamiento al punto máximo de cada ciclo.
La publicación en The Astrophysical Journal Letters acompaña sus conclusiones con un análisis visual: la evolución temporal del flujo magnético radial, observada mediante datos de los instrumentos MDI y HMI, queda comparada en una gráfica al lado de simulaciones calculadas para diferentes frecuencias de asimilación de datos. Este tipo de validaciones visuales reafirma la confianza en que el modelo conseguido es robusto a distintas condiciones.

El valor predictivo del mapa tridimensional se probó al detener deliberadamente el flujo de datos en un momento específico y examinar si la herramienta podía anticipar el comportamiento futuro sin información nueva. El sistema logró prever características claves de los ciclos solares con hasta tres o cuatro años de antelación, lo que representa un salto cualitativo respecto de previsiones previas basadas en supuestos simplificados y aproximaciones indirectas.
Desde el propio equipo de investigación se destacó en su artículo: “Al asimilar datos de observación en un modelo de dinamo 3D, nuestra metodología allana el camino para futuras predicciones temporales y latitudinales del surgimiento de regiones activas en la superficie y detalles del ciclo solar.” Tal avance no solo mejora la comprensión teórica de la dinamo, sino que posibilita aplicaciones prácticas para preparar mejor a los servicios esenciales frente a riesgos derivados del clima espacial.
Los autores resumieron el sentido profundo de su trabajo: “El clima espacial y las perturbaciones en la heliosfera son manifestaciones del campo magnético solar, impulsado únicamente por la dinamo interior. Restringir el campo magnético interior solar y su comportamiento oscilatorio es uno de los principales desafíos en la física solar. Desde el punto de vista observacional, ninguna técnica, incluida la heliosismología, puede proporcionar una estimación del campo magnético interior. Reconstruimos, por primera vez, la dinámica de los campos magnéticos interiores a gran escala.”
