Un ataque nocturno con drones rusos en la región de Dnipro dejó dos muertos, según informó Oleksandr Ganzha, jefe de la OVA local, a través de Telegram. El bombardeo provocó incendios que dañaron tres viviendas particulares y destruyeron otra más.
La ofensiva rusa se produjo en la comunidad de Vasylkivska, distrito de Synelnyky, en donde murieron una mujer de 68 años y un hombre de 38. Otras dos personas, de 47 años y otra 63, resultaron heridas y permanecen hospitalizadas en estado moderado.
También se reportaron daños en dependencias, vehículos, un edificio en desuso, un edificio administrativo y una línea eléctrica. La región de Nikopol también sufrió ataques.
La ciudad y las comunidades de Marhanetska, Myrivska y Chervonohryhorivska fueron blanco de drones FPV y lanzacohetes Grad (BM-21), ataque que afectó la infraestructura local y el tendido eléctrico.
Se conoció además que el equipo de filmación de Public Dnipro fue atacado repetidamente por drones rusos Shahed ,de fabricación iraní, mientras documentaba las consecuencias de un ataque previo a un autobús que transportaba mineros.

En la región de Odessa, el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania informó que en un edificio residencial de dos plantas, el techo de 4 departamentos fue dañado, las ventanas de los apartamentos vecinos estaban rotas y 2 coches resultaron dañados. Dentro de los inmuebles afectados, los uniformados rescataron 4 personas.
“Los rescatistas también apagaron un incendio en un edificio abandonado. Según información preliminar, 1 persona resultó herida”, detalló el cuerpo de emergencias.
Los nuevos ataques del martes y miércoles en la madrugada se desarrollaron a la espera de la reunión entre delegaciones de EEUU, Ucrania y Rusia, las cuales se reúnen en Abu Dhabi para un segundo encuentro de conversaciones trilaterales para poner fin a la guerra.
Los intentos diplomáticos previos entre Rusia y Ucrania no lograron concluir el enfrentamiento, y la nueva ronda de negociaciones quedó marcada por una ofensiva rusa de gran escala con drones y misiles que impactó la red energética ucraniana el martes por la madrugada.

El ataque dejó sin electricidad y calefacción a vastas zonas del país, en un contexto de temperaturas muy por debajo de cero, lo que aumentó la tensión y amenazó con bloquear cualquier avance en las conversaciones celebradas en la capital de Emiratos Árabes Unidos.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, afirmó el martes: “Cada uno de estos ataques rusos confirma que las actitudes en Moscú no han cambiado: siguen apostando por la guerra y la destrucción de Ucrania, y no toman en serio la diplomacia”. Zelensky añadió que el trabajo del equipo negociador “se ajustará en consecuencia”, aunque no dio detalles sobre los pasos a seguir.
El Ejército ruso intensificó el año pasado los bombardeos contra objetivos civiles en Ucrania, utilizando bombas y drones de asalto en acciones que, según el último informe de Human Rights Watch (HRW), podrían constituir “crímenes de guerra”.
HRW, organización declarada indeseable en Rusia, reportó que en 2025 el uso de armas explosivas en zonas pobladas provocó un incremento del 31 % en las víctimas civiles respecto a 2024.
Julio de 2025 fue el mes más letal en tres años de conflicto, con 286 muertos y 1.388 heridos. Entre los episodios más graves, HRW mencionó la muerte de 39 personas en un edificio residencial de Ternopil, más de treinta fallecidos en un ataque combinado contra Kiev y 25 víctimas fatales en un bombardeo aéreo en la región de Donetsk. Solo los drones habrían causado al menos 514 muertes civiles entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025.
(Con información de EFE)
