El movimiento de protesta en Irán se redujo tras una represión que dejó miles de muertos bajo un apagón de internet, informaron fuentes conocedoras este viernes, dos semanas después del inicio de las mayores protestas en años que desafían el sistema teocrático de la república islámica.
La amenaza de una nueva acción militar de Estados Unidos contra Irán también parece haberse reducido por el momento, luego de que un funcionario saudita afirmó que los aliados del Golfo persuadieron al presidente Donald Trump para dar a la dirigencia iraní una “oportunidad”.
Las protestas, originadas por quejas económicas, comenzaron con el cierre del bazar de Teherán el 28 de diciembre, pero se transformaron en un movimiento masivo que exige la remoción del sistema clerical que gobierna Irán desde la revolución de 1979.
La gente salió a las calles en las principales ciudades el 8 de enero, pero las autoridades impusieron un apagón de internet que ha durado más de una semana y que, según activistas, busca ocultar la magnitud de la represión.

La represión ha “probablemente suprimido el movimiento de protesta por ahora”, dijo el Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Estados Unidos, que monitorea la actividad de protesta. Y agregó: “La movilización generalizada de las fuerzas de seguridad por parte del régimen no es sostenible, lo que hace posible que las protestas puedan reanudarse”.
El grupo de derechos humanos con sede en Noruega, Iran Human Rights (IHR), afirma que se ha verificado la muerte de 3.428 manifestantes a manos de las fuerzas de seguridad, aunque advierte que esta cifra podría ser solo una fracción del total real.
Su director, Mahmood Amiry-Moghaddam, señaló que las autoridades bajo el liderazgo supremo de Ali Khamenei han “cometido uno de los crímenes más graves de nuestro tiempo”.
Cita “escalofriantes testimonios presenciales” recibidos por IHR de “manifestantes abatidos a tiros mientras intentaban huir, uso de armas de grado militar y ejecuciones en la calle de manifestantes heridos”.
Lama Fakih, directora de programa en Human Rights Watch, aseguró que las muertes desde la semana pasada “no tienen precedentes en el país”.
El monitor Netblocks informó que el “apagón total de internet” en Irán ya ha durado más de 180 horas, más tiempo que una medida similar impuesta durante las protestas de 2019.

Trump, quien respaldó y se unió a la guerra de 12 días de Israel contra Irán en junio, no había descartado nuevas acciones militares contra Teherán y dejó claro que seguía de cerca si se ejecutaban manifestantes.
Con la retórica beligerante disminuida por el momento, un alto funcionario saudita dijo a AFP el jueves que Arabia Saudita, Qatar y Omán lideraron “un esfuerzo diplomático frenético de último minuto para convencer al presidente Trump de dar a Irán la oportunidad de mostrar buena voluntad”.
Aunque Washington parece haber dado un paso atrás, la Casa Blanca afirmó el jueves que “todas las opciones siguen sobre la mesa para el presidente”.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo a periodistas que “el presidente entiende hoy que las 800 ejecuciones que estaban programadas y debían realizarse ayer fueron suspendidas”.
Irán es el país que más utiliza la pena de muerte después de China. Pero no ha habido indicios por parte de las autoridades iraníes —ni de activistas de derechos humanos que han condenado el reciente aumento de ahorcamientos antes de la ola de protestas— de que tantas personas iban a ser ejecutadas en un solo día.
La atención se centró en el destino de un solo manifestante, Erfan Soltani, un joven de 26 años que, según activistas y Washington, iba a ser ejecutado tan pronto como el miércoles.
El poder judicial iraní confirmó que Soltani estaba detenido, pero aseguró que no había sido condenado a muerte y que los cargos que enfrenta no conllevan la pena capital.

Consultada sobre un reporte del New York Times según el cual el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió a Trump contra ataques, Leavitt dijo: “Es cierto que el presidente habló con él, pero nunca daría detalles de la conversación sin la aprobación expresa del presidente”.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos también anunció nuevas sanciones el jueves contra funcionarios iraníes, entre ellos Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Pese al apagón de internet, nuevos videos del punto álgido de las protestas, con ubicaciones verificadas por AFP, mostraron cuerpos alineados en la morgue de Kahrizak, al sur de Teherán, mientras familiares angustiados buscaban a sus seres queridos.
En el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York, la periodista irano-estadounidense Masih Alinejad, invitada por Washington, afirmó que “todos los iraníes están unidos” contra el sistema clerical en Irán.
El representante iraní en la reunión, Gholamhossein Darzi, acusó a Washington de “explotar las protestas pacíficas con fines geopolíticos”.
(AFP)
