La noche de este martes el presidente electo, José Antonio Kast, presentó a los 24 ministros que formarán su gabinete a partir del 11 de marzo próximo. El anuncio no estuvo exento de polémica, pues aunque sus socios de Republicanos y Chile Vamos (UDI+RN) respaldaron los nombramientos, el flamante mandatario recibió previamente críticas desde su propio sector y posteriormente del oficialismo y de analistas y organizaciones de derechos humanos, que tildaron como una “provocación” el nombramiento de dos exabogados del exgeneral Augusto Pinochet en los ministerios de Defensa y Justicia.
Más cargado a lo técnico que a lo político, el nuevo gabinete está conformado por 16 ministros independientes y solo ocho militantes de partidos -dos republicanos y uno de RN, la UDI, Evópoli, el Partido Social Cristiano, Demócratas e incluso del Partido Radical-, y debido a que varios nombres trascendieron a la prensa previamente, los primeros en hacer sus reparos fueron el timonel del Partido Nacional Libertario (PNL), Johannes Kaiser, y el histórico líder de la UDI, Pablo Longueira.
En entrevista con La Tercera, Kaiser sostuvo que armar un gabinete con más independientes “lo único que hace es neutralizar su base de apoyo”, que a su colectividad no se le permitió “una incidencia real en el diseño político ni en el cumplimiento del programa”, y que “recibimos una oferta que estaba diseñada para que no la pudiéramos aceptar”.
“Un ministerio, que no es un ministerio donde nosotros tengamos una especialización, que era Minería; una o dos subsecretarías y ninguna delegación presidencial. Con lo cual, en el esquema político, desaparecíamos completamente (…) Hay grupos económicos que están mejor representados que lo que hubiésemos estado si aceptábamos la oferta. Y sacamos el 14% de los votos”, fustigo el diputado.
En la misma línea, Longueira, aseguró que varios de los futuros ministros tenían, al igual que un yogurt, “fecha de vencimiento”.
“No sé si hay un diseño del gabinete (…) Hay varios ministros que conozco y hay varios que no los conozco, y he conocido sus trayectorias a través de los medios de comunicación. No quiero opinar, pero sí me preocupa el nivel de improvisación”, señaló también a La Tercera.
De acuerdo a Longueira, “yo hubiera hecho un esfuerzo especial para que integraran a Johannes Kaiser, porque al final, al no sentirse parte o sentirse libre, finalmente se empiezan a construir alternancias al gobierno, tratan de diferenciarse y comienzan artificiosamente a construirse estas diferenciaciones para marcar perfiles distintos”.
Una vez conocido el nuevo equipo, las colectividades que apoyaron a Kast saltaron al ruedo a darle su apoyo mientras esperan tener más representación en las subsecretarías.
De acuerdo al presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, “se logró un equilibrio que la verdad es muy bueno. Si ustedes se fijan, van a encontrar que hay un reflejo muy profundo de lo que son las fuerzas del Rechazo. Los que nos juntamos como partidos políticos el 4 de septiembre del año 2022, sacamos adelante una tarea que era especialmente relevante para los destinos del país. Y acá se ven reflejadas todas esas fuerzas políticas, que también contaban con una gran cantidad de independientes que nos permitieron sacar adelante ese plebiscito”, argumentó.
De la misma opinión fue el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, quien sostuvo que “lo relevante es que en cada ministerio tengamos un buen equipo, un buen equilibrio entre el rigor técnico y también entre la experiencia política. Gobernar es difícil y la experiencia política es muy valorada, y por lo tanto, aquí yo creo que va haber un buen equilibrio”.
Por su parte, la secretaria general de RN, Andrea Balladares, indicó que “nosotros como partido queremos colaborar en el gobierno del Presidente Kast, obviamente él es el que conforma su gabinete, esto es el primer paso de lo que se viene, el gobierno tiene un número de espacios, de lugares donde se puede aportar, y obviamente nosotros lo que hemos hecho es poner a nuestra gente a disposición de toda esa representación amplia que hoy día parte”.
Finalmente, el presidente de Evópoli, Juan Manuel Santa Cruz, aseguró que “la conformación del gabinete tiene que buscar ampliar la mayoría, por lo tanto, la política no se puede dejar de lado. Siempre tiene que estar incorporado y buscar a través de la conformación de ese equipo cómo se logra eso. Y segundo, se requiere de personas tremendamente competentes, por lo tanto, ambos principios son válidos tanto para los ministros como para los subsecretarios”.
Desde la vereda de enfrente, por otra parte, criticaron la designación de los abogados Fernando Rabat como ministro de Justicia y Derechos Humanos y Fernando Barros en la cartera de Defensa, pues ambos defendieron en diversas ocasiones al exgeneral Augusto Pinochet, asunto que fue calificado como una “provocación” por analistas políticos y un “retroceso” por parte de 16 agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos.
“Es una ofensa directa a la memoria de las víctimas de la dictadura y a sus familiares y un retroceso enorme para los avances que hemos tenido en el tema de derechos humanos“, señaló a EFE Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos.
El académico de la Universidad de Chile, Octavio Avendaño, afirmó al medio citado que “es controversial que Rabat sea ministro de Justicia considerando su vínculo con Pablo Rodríguez” -aludiendo al fallecido líder de Patria y Libertad, organización paramilitar de extrema derecha que se opuso al gobierno de Salvador Allende-, y calificó su designación como “una señal negativa, incluso provocativa”.
Finalmente, la diputada del Frente Amplio, Lorena Fries, fustigó al flamante gabinete calificándolo como “heredero políticamente” del exgeneral Augusto Pinochet.
