El Juzgado Noveno de Distrito Penal de Juicio de Managua declaró “la responsabilidad penal” del histórico comandante sandinista Bayardo Arce Castaño y su asistente, Ricardo Bonilla Castañeda, por el delito de lavado de activos “en la modalidad de defraudación al Estado de Nicaragua, informó la Procuraduría General de Justicia (PGJ) este martes.
Según el comunicado oficial, la autoridad judicial tuvo “plenamente acreditado” que ambos acusados actuaron “de forma concertada y continuada” dentro de “un esquema estructurado de ocultamiento, administración y circulación de fondos de origen ilícito”, vinculados a “defraudación tributaria”.
Para ello, dice la PGJ, usaron “múltiples sociedades mercantiles, cuentas bancarias y operaciones financieras” orientadas a “disimular el origen y destino del dinero”, afectando “la transparencia del sistema financiero nacional y los intereses patrimoniales del Estado”.
La Procuraduría afirmó que el órgano jurisdiccional sustentó su conclusión tras valorar “la prueba documental, pericial y testifical”, y que esa valoración permitió establecer “la existencia del delito, la participación directa de los acusados, así como la trazabilidad financiera de los recursos ilícitos” mediante tres modalidades.
La primera fue “uso de testaferros”, descrita como “el reclutamiento de empleados y terceros para figurar como socios de fachadas” bajo la dirección de Arce y Bonilla. La segunda fue “ingeniería societaria ilícita”, en la que “se identificaron 49 sociedades, de las cuales 35 operaban activamente” para canalizar flujos de capital provenientes de “la evasión fiscal sistémica”. La tercera fue “lavado de dinero” con “préstamos ficticios y transferencias internacionales hacia Panamá y las Islas Vírgenes Británicas”.

Arce habría desarrollado una “operatividad financiera compleja y prolongada en el tiempo” que habría buscado integrar capitales ilícitos producidos “hasta por USD 2.713.583.217 y C$ 82.344.806,790 (córdobas)”, lo que, según la Procuraduría, configuró “de manera plena el tipo penal de Lavado de Activos en perjuicio del Estado”.
La Procuraduría sostuvo que, “en cuanto a las medidas resarcitorias”, y “por el daño” que Arce y Bonilla “ocasionaron dolosamente al patrimonio de la Nación”, la resolución judicial ordenó la cancelación de sociedades y el decomiso de bienes.
Bayardo Arce, histórico comandante sandinista y exasesor económico del régimen, llevaba seis meses bajo un régimen de incomunicación y aislamiento en el Sistema Penitenciario Nacional, conocido como La Modelo.
En los años 80, Arce fue uno de los nueve miembros de la poderosa Dirección Nacional del Frente Sandinista, que gobernaba Nicaragua, y que, entre otros, también integró Daniel Ortega.
Desde el regreso al poder de ortega en 2007, Arce figuró como un operador económico del régimen, y nexo entre la alianza que la dictadura estableció con el gran capital nicaragüense.
Bayardo Arce fue detenido la noche del 30 de julio de 2025, tras un allanamiento de la Dirección de Operaciones Especiales (DOE) en su vivienda al sur de Villa Fontana, Managua, y que fue trasladado al penal.
En los días previos a su captura, según la plataforma Confidencial, Arce intentó comunicarse con Daniel Ortega y Rosario Murillo después de que su asistente Ricardo Bonilla fuera citado a la Procuraduría el 26 de julio de 2025 y quedara detenido desde esa fecha.
El mismo reporte describe que la Policía retiró la escolta de Arce y tomó control de sus oficinas, y que la familia solo obtuvo información hasta mediados de octubre, cuando permitieron una primera visita. Posteriormente, las visitas fueron suspendidas sin explicación a inicios de diciembre de 2025.

La Procuraduría no solo vinculó a Arce y Bonilla. En el mismo texto aseguró que dentro del “entramado” fueron identificados como “coautores del delito de Lavado de Activos” su esposa, Amelia Ybarra, y su cuñado, Amílcar Manuel Ybarra, y señaló que ambos “se encuentran en condición de prófugos”, por lo que “la causa judicial para ellos continúa abierta”.
La fuga reciente del país de los familiares de Arce provocó la irritación de Rosario Murillo, y destituciones en el alto mando policial, informaron medios locales. Amelia Ybarra-Rojas abandonó Nicaragua junto a su hermano Amílcar Ybarra-Rojas a finales de diciembre de 2025 con rumbo a Costa Rica, tras ser citados por la Procuraduría por supuestas acusaciones de lavado.
Arce fue, durante años, uno de los rostros clave del engranaje político y económico del sandinismo en el poder y un operador con peso propio dentro del FSLN. Fue como diputado sandinista entre 1997 y 2007 y, con el retorno de Ortega a la Presidencia, fue designado asesor económico, un rol que lo colocó en la coordinación del gabinete económico y en la relación con el gran empresariado.
La sentencia divulgada este martes, con decomiso de bienes y cancelación de sociedades, formaliza en términos judiciales una ruptura que, en la práctica, ya se había expresado desde su captura y aislamiento.
