El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó el viernes que ha sido actualizado sobre la tormenta invernal que afectará a gran parte del país durante el fin de semana, y aseguró que su administración está en coordinación con las autoridades estatales y locales para enfrentar el temporal.
“Me han informado sobre la ola de frío récord y la histórica tormenta invernal que azotarán gran parte de Estados Unidos este fin de semana. La administración Trump está coordinando con las autoridades estatales y locales.”, publicó el mandatario en la red Truth Social y la plaforma X.
En ese sentido, detalló que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) está “totalmente preparada para responder” ante los acontecimientos que provoque el impacto del temporal. “¡Manténganse seguros y abrigados!”, recomendó el mandatario estadounidense al concluir su mensaje.
Más temprano, un funcionario de la Casa Blanca indicó que Trump ha estado recibiendo actualizaciones durante la jornada y mantiene “estrecho contacto con los funcionarios”. “Toda la administración Trump está monitoreando de cerca las previsiones meteorológicas y está adoptando un enfoque de todo el gobierno para responder según corresponda”, afirmó el portavoz según recogió CNN.
Pese a su costumbre de viajar al sur para pasar los fines de semana en su club privado de Mar-a-Lago en Florida, conocido como la “Casa Blanca de invierno”, Trump permanecerá este fin de semana en Washington, DC, tras su regreso de Davos.

Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Kristi Noem, publicó un video en su cuenta de Instagram en el cual insistió en que “es importante prepararse y tomar precauciones” ante la ola polar.
“Estoy en contacto con las autoridades estatales y locales en la trayectoria de la tormenta. Por favor, manténgase alejado de las carreteras este fin de semana y permita que los servicios de emergencia lleguen a sus destinos”, agregó.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), a través de X, detalló cuáles serán los posibles impactos entre los ciudadanos que se verán afectados por el temporal y pidió tomar la tormenta “en serio”.
“Se esperan impactos de moderados a graves desde el centro de EEUU hasta el noreste desde hoy hasta el fin de semana. Se esperan condiciones de conducción peligrosas o imposibles. Evite viajar si es posible. También podrían producirse cierres generalizados e interrupciones en la infraestructura”, informó NWS.
A su vez, la institución recomendó mantenerse informado sobre las últimas alertas y condiciones meteorológicas siguiendo a su oficina local del servicio meteorológico nacional en redes sociales o consultando la página web oficial.

Una amplia franja del sur y este de Estados Unidos permaneció el viernes 23 de enero bajo advertencia ante la llegada de la tormenta invernal que podría dejar a millones de personas sin electricidad ni calefacción. El fenómeno, caracterizado por la acumulación de hielo sobre infraestructuras y vegetación, representa un riesgo inmediato para el suministro energético y la seguridad de los residentes, según alertaron autoridades y empresas eléctricas.
La combinación de temperaturas bajo cero y lluvia congelada crea condiciones propicias para cortes prolongados en medio de una ola de frío intenso. El NWS mantiene alertas activas de tormenta invernal y hielo para estados como Texas, Luisiana, Misisipi, Alabama, Tennessee y Georgia.
Empresas como Duke Energy y la Tennessee Valley Authority (TVA) movilizaron miles de trabajadores y recursos para atender posibles emergencias, mientras las autoridades estatales instan a la población y a los comercios a tomar medidas preventivas.

El antecedente más reciente de una crisis similar fue la tormenta invernal Uri en 2021, que dejó a millones de habitantes de Texas sin luz ni calefacción durante días. Según el Departamento de Servicios de Salud de Texas, aquella emergencia provocó al menos 246 muertes asociadas al frío y al colapso de la infraestructura eléctrica. Desde entonces, empresas y organismos reguladores han reforzado las redes y los protocolos de respuesta, aunque el riesgo por acumulación de hielo persiste.
(Con información de Associated Press)
