El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que Cuba buscará un acuerdo con tras el anuncio de aranceles para los países que suministren petróleo a la isla, y expresó su confianza en que el país caribeño “será libre” nuevamente.
Abordo del Air Force One, el mandatario estadounidense respondió a preguntas de la prensa sobre las declaraciones de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien había advertido que cortar el suministro de crudo a Cuba provocaría una crisis humanitaria.
“No tiene por qué haber una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrán a nosotros y querrían hacer un trato. Así que Cuba será libre nuevamente. Vendrán a nosotros y harán un trato”, afirmó el inquilino de la Casa Blanca.
En ese sentido, Trump consideró que Cuba atraviesa “una situación muy mala” porque, según explicó, “vivían del dinero y del petróleo de Venezuela pero nada de esto está llegando” desde la captura del dictador Nicolás Maduro el 3 de enero.
Trump agregó que Sheinbaum fue “muy buena” porque le pidió que México también dejara de enviar petróleo a la isla y ella accedió. El jueves, el presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva que impone aranceles a los países que suministren crudo a Cuba.

El régimen cubano calificó la medida de “fascista” y denunció que esta decisión supone una asfixia energética para la isla. Por su parte, Sheinbaum anunció que México buscará “distintas alternativas” para apoyar al pueblo cubano.
Cabe mencionar que Trump afirmó el jueves por la noche que “Cuba no podrá sobrevivir” tras ordenar la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la isla. Estas declaraciones se produjeron durante la presentación del documental sobre la primera dama, Melania Trump.
Al ser interrogado sobre si su gobierno busca “ahogar” a Cuba con estas medidas, el mandatario consideró que ese término es “muy duro”, aunque describió al país caribeño como “una nación en decadencia”.
“Hay que compadecerse de Cuba. Han tratado muy mal a la gente. Tenemos muchos cubanoamericanos que fueron tratados muy mal y probablemente les gustaría regresar”, sostuvo el mandatario.
La orden ejecutiva firmada por el presidente fundamenta la decisión en razones de seguridad nacional y política exterior. “Considero que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EE.UU., y por la presente declaro una emergencia nacional con respecto a esa amenaza”, sostuvo Trump, quien ya había señalado que el régimen tiene los días contados desde la operación militar estadounidense en Caracas del pasado 3 de enero.
Según la visión de Washington, el cese del suministro de crudo venezolano a Cuba acelerará un cambio de régimen en la isla. La administración de Trump sostiene que la interrupción energética afecta de forma directa a un país sumido en una aguda crisis económica y social.
En paralelo, la dictadura cubana anunció el sábado la intensificación de las actividades de defensa en todo el país, en el marco de la “preparación combativa” frente a una posible operación de Estados Unidos.
El secretario de Organización del Partido Comunista de Cuba (PCC), Roberto Morales, afirmó en redes sociales: “Se multiplican las actividades de la defensa en todo el país. La guerra de todo el pueblo es nuestra doctrina estratégica y las palabras ‘rendición’ y ‘derrota’ están borradas”.
Morales compartió imágenes que muestran al dictador Miguel Díaz-Canel vestido con uniforme militar y acompañado de lo que parecen ser misiles. Tanto el líder cubano como otros altos mandos han participado en ejercicios militares durante cuatro sábados consecutivos, una serie de prácticas iniciadas tras la captura de Nicolás Maduro en la intervención estadounidense del 3 de enero.

Las maniobras de defensa en Cuba incluyen prácticas de emboscadas, adiestramiento en colocación de minas, protección civil y formación en áreas como sanidad militar y defensa contra armas de exterminio en masa. El Consejo de Defensa Nacional aprobó hace dos semanas los “planes y medidas” que habilitan la declaración de “Estado de Guerra”, aunque los medios oficiales no precisaron los detalles de su implementación.
Después del operativo militar de Estados Unidos en Venezuela, el régimen cubano incrementó su retórica de confrontación con Washington. Durante una ceremonia en honor a militares fallecidos en Caracas, Miguel Díaz-Canel aseguró: “No hay rendición ni claudicación posible” frente a la eventualidad de un ataque estadounidense.
