El presidente sirio, Ahmed al-Sharaa, anunció este domingo un acuerdo con Mazloum Abdi, jefe de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, por sus siglas en inglés), lideradas por kurdos, que contempla un alto el fuego tras el avance de las fuerzas gubernamentales en zonas del norte y este bajo control kurdo.
Tras reunirse con el enviado estadounidense Tom Barrack, Sharaa informó a la prensa desde el palacio presidencial de Damasco: “Recomiendo un alto el fuego total”. Explicó que el encuentro con Abdi fue postergado para el lunes debido a las malas condiciones meteorológicas, pero subrayó: “Para calmar la situación, decidimos firmar el acuerdo”.
La presidencia difundió el texto del pacto firmado, que consta de catorce puntos. Entre los principales compromisos figuran la integración de las SDF y las fuerzas de seguridad kurdas en los ministerios de Defensa e Interior, la entrega inmediata de las provincias de Deir Ezzor y Raqa —bajo administración kurda— al gobierno central y la asunción, por parte de Damasco, de la responsabilidad sobre los prisioneros del grupo Estado Islámico y sus familias alojados en cárceles y campamentos administrados por los kurdos.
Sin radares, ni comunicación por radio, las partes buscaron evitar nuevos enfrentamientos y consolidar la tregua. El acuerdo representa un cambio significativo en el equilibrio de poder en el noreste de Siria.

Horas antes, el presidente francés, Emmanuel Macron, había expresado a Al Sharaa su “preocupación por la escalada en Siria” y por la ofensiva militar llevada a cabo por las autoridades sirias. “Me he entrevistado esta mañana con el presidente sirio Ahmed Al-Sharaa. Le he expresado nuestra preocupación ante la escalada en Siria y la continuación de la ofensiva liderada por las autoridades sirias. Es necesario un alto el fuego permanente”, declaró en un mensaje en X.
La entrevista telefónica entre ambos dirigentes sucedió cuando las tropas del Gobierno sirio continuaban con su avance en ciudades y aldeas controladas desde hace años por la alianza armada liderada por kurdosirios en el noreste del país.
Según los medios oficiales de Damasco, el Ejército sirio ha extendido en las últimas horas su control sobre vastas áreas del norte del país, desplazando a los combatientes de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD) de posiciones estratégicas que habían administrado desde la derrota del Estado Islámico (EI) en la región, en 2014.
Entre las zonas recientemente capturadas, figuran la estratégica ciudad de Tabqa, en las inmediaciones de Raqqa, la mayor ciudad bajo control de las FSD, así como dos presas sobre el río Éufrates consideradas como puntos claves para el control de recursos hídricos y energéticos en la zona, según informó este domingo la agencia oficial de noticias siria, SANA.
El viernes, el líder kurdo sirio y jefe de las FDS, Mazloum Abdi, se había comprometido a reubicar sus fuerzas desde fuera de Alepo hacia el este del Éufrates.
Pero las FDS dijeron el sábado que Damasco había “violado los acuerdos recientes y traicionado a nuestras fuerzas”, estallando enfrentamientos con tropas al sur de Tabqa.

El ejército instó a las SDF a “cumplir inmediatamente sus compromisos anunciados y retirarse completamente” al este del río.
Las FDS controlan grandes extensiones del norte y noreste de Siria, rico en petróleo, zonas capturadas durante la guerra civil y la lucha contra el grupo Estado Islámico durante la última década.
El enviado estadounidense Tom Barrack se reunió con Abdi en Erbil el sábado, según informó la presidencia de la región autónoma del Kurdistán de Irak. Aunque Washington ha apoyado durante mucho tiempo a las fuerzas kurdas, también ha respaldado a las nuevas autoridades sirias.

El Mando Central de EE. UU. instó el sábado a las fuerzas gubernamentales sirias “a cesar cualquier acción ofensiva en las zonas entre Alepo y al-Tabqa”.
Macron y el presidente del Kurdistán iraquí, Nechirvan Barzani, también pidieron la desescalada y un alto el fuego.
El anuncio de Sharaa el viernes supuso el primer reconocimiento formal de los derechos kurdos desde la independencia de Siria en 1946. El decreto afirmaba que los kurdos son “una parte esencial e integral” de Siria, donde han sufrido décadas de marginación.

Convirtió al kurdo en una “lengua nacional” y concedió la nacionalidad a todos los kurdos —alrededor del 20% de los cuales fueron despojados de ella tras un controvertido censo de 1962.
La administración kurda en el noreste de Siria dijo que el decreto era “un primer paso” pero “no satisface las aspiraciones y esperanzas del pueblo sirio.
En Qamishli, la principal ciudad kurda del noreste del país, Shebal Ali, de 35 años, dijo a AFP que “queremos el reconocimiento constitucional de los derechos del pueblo kurdo”. Nanar Hawach, analista principal de Siria en el International Crisis Group, afirmó que el decreto “ofrece concesiones culturales mientras consolida el control militar”.
(con información de EFE)
