El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Larijani, llegó este jueves a Moscú en una visita sorpresa y mantuvo un encuentro con el presidente ruso, Vladímir Putin, confirmó el Kremlin en un escueto comunicado.
La reunión se produce en uno de los momentos de mayor tensión entre Teherán y Washington desde el inicio de las protestas antigubernamentales que estallaron a finales de diciembre y que el régimen clerical sofocó con una represión brutal que dejó más de 6.000 muertos.
Larijani, considerado uno de los hombres de mayor confianza del líder supremo Alí Khamenei, transmitió durante el encuentro un mensaje del ayatolá al mandatario ruso, según indicaron fuentes iraníes.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que ambos dirigentes abordaron la escalada de tensiones en Medio Oriente, aunque no proporcionó detalles específicos sobre el contenido del mensaje ni sobre los acuerdos alcanzados. La discreción de la visita subraya la delicadeza del momento diplomático y militar que atraviesan ambos regímenes autoritarios.
La llegada del alto funcionario iraní a la capital rusa coincide con el despliegue de una poderosa flota militar estadounidense en mar Árabigo, encabezada por el portaaviones nuclear Abraham Lincoln, tres destructores y aviones de combate F-35.

El presidente Donald Trump ordenó el envío tras el estallido de protestas masivas en Irán que comenzaron como manifestaciones contra la crisis económica y evolucionaron rápidamente hacia demandas de fin del régimen. El gobierno iraní respondió con una represión sin precedentes que incluyó el uso sistemático de munición real, francotiradores desplegados en tejados y ametralladoras montadas en vehículos, según testimonios documentados por organizaciones de derechos humanos.
Trump advirtió el miércoles que el tiempo para negociar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní “se acaba” y amenazó con ataques militares que serían “mucho peores” que la Operación Martillo de Medianoche de junio de 2025, cuando Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares iraníes durante la guerra de doce días entre Israel e Irán.
El mandatario estadounidense comparó la situación con la intervención militar en Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro a principios de enero, y aseguró que la flota desplegada está “lista para actuar con velocidad y violencia si es necesario”.
Moscú ha respondido con advertencias contundentes. El embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, afirmó que Irán está ahora mejor preparado para un eventual ataque estadounidense que en verano de 2025 y recomendó a Washington “pensárselo dos veces” antes de emprender acciones militares.

La portavoz de Exteriores rusa, María Zajárova, apeló al “sentido común” para evitar una escalada bélica. El Kremlin advirtió que cualquier uso de la fuerza contra Irán provocaría “caos y desestabilización” en toda la región.
La reunión entre Larijani y Putin evidencia la profundización de la alianza estratégica entre Moscú y Teherán, dos potencias aisladas internacionalmente por sanciones occidentales. Ambos países firmaron en enero de 2025 un tratado de asociación estratégica que entró en vigor en octubre e incluye cooperación militar, ejercicios conjuntos y transferencia de armamento.
Rusia ha suministrado a Irán cazas MiG-29 y helicópteros de ataque Mi-28, estos últimos utilizados durante la represión de las protestas, según fuentes de inteligencia. Irán, por su parte, ha proporcionado a Moscú drones Shahed empleados en la guerra contra Ucrania.
Larijani, de 68 años, es un veterano de la política iraní con amplia experiencia en asuntos de seguridad y diplomacia nuclear. Ocupó el mismo cargo de secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional entre 2005 y 2007 y fue presidente del Parlamento iraní de 2008 a 2020.
Su regreso al máximo organismo de seguridad del régimen se produjo en agosto de 2025, tras la guerra con Israel, como parte de una reestructuración institucional impulsada por el presidente Masud Pezeshkian para afrontar lo que Teherán considera las mayores amenazas a su seguridad desde la guerra con Irak en los años ochenta.
