En pleno Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el presidente Donald Trump conformó la Junta de Paz (Board of Peace), un organismo internacional que supervisará la reconstrucción y la gobernanza de la Franja de Gaza como parte de las acciones previstas en el acuerdo de paz suscrito el año pasado entre Israel y el grupo terrorista Hamas. El plan, liderado por Jared Kushner y el enviado especial Steve Witkoff, prevé una transformación radical para Gaza y cuenta con la adhesión o interés de 59 países, incluidos Israel, Arabia Saudita, Emiratos árabes Unidos, Turquía y Egipto.
El proyecto estadounidense se articula en torno a cuatro ejes principales: transformación económica, reconstrucción por fases, gobernanza y seguridad, y la supervisión internacional de la Junta de Paz. Entre las metas financieras, el plan aspira a elevar el Producto Interno Bruto (PIB) de Gaza a más de USD10.000 millones y aumentar el ingreso promedio anual por hogar a USD13.000 en la próxima década. Para lograrlo, se estima una inversión inicial de USD25.000 millones destinados a infraestructura y servicios públicos modernos, así como la conversión de Gaza en un centro económico regional para el año 2035.
La visión arquitectónica presentada en Davos por los negociadores estadounidenses anticipa una transformación integral del paisaje urbano en la Franja de Gaza, con propuestas visuales inspiradas en modelos de ciudades-estado del Golfo y destinos turísticos de lujo. Las imágenes difundidas durante el foro muestran la costa de Gaza convertida en la llamada “Riviera del Medio Oriente”, una franja litoral renovada con extensos paseos marítimos, marinas para yates y una sucesión de hoteles de lujo de diseño contemporáneo. Las fachadas de cristal y terrazas con vistas al mar dominan los complejos residenciales de gran altura, concebidos para sustituir los campos de refugiados y edificaciones dañadas por la guerra.

Según las representaciones arquitectónicas, los nuevos sectores residenciales estarán integrados por apartamentos modernos y sostenibles, rodeados de zonas verdes elevadas, plazas públicas y jardines urbanos. El proyecto prevé también la creación de áreas de ocio, centros comerciales y espacios recreativos, con senderos peatonales y ciclovías que conectan distintas zonas de la ciudad. Entre los elementos destacados, las imágenes muestran fuentes, parques infantiles y espacios abiertos diseñados para el uso comunitario.
La infraestructura logística y de transporte constituye otro eje del plan. Las maquetas y simulaciones digitales incluyen la construcción de un puerto de aguas profundas equipado con terminales modernas, grúas de última generación y almacenes logísticos, destinado a facilitar el comercio internacional. También se contempla la rehabilitación o edificación de un aeropuerto con arquitectura futurista, capaz de recibir vuelos internacionales y conectar Gaza con destinos regionales y globales. Antes de la ejecución de estas obras, el plan establece prioridad absoluta en la remoción de más de 55 millones de toneladas de escombros, así como la reconstrucción total de la red eléctrica y de saneamiento, incluyendo plantas de tratamiento de aguas residuales y estaciones eléctricas integradas en el entorno urbano.

En el ámbito del desarrollo industrial y tecnológico, la propuesta incluye la creación de un hub de innovación con parques empresariales y oficinas para empresas tecnológicas. Las imágenes muestran edificios de oficinas de diseño moderno, espacios de coworking y centros de conferencias, junto con distritos administrativos donde operará el Comité Nacional de tecnócratas. Estos complejos se presentan con líneas sobrias y funcionales, orientados a la gestión y la coordinación institucional.

Debido a la magnitud de la destrucción —con el 80% de los edificios dañados o destruidos—, el plan contempla como solución inmediata la instalación masiva de viviendas y módulos de baño prefabricados. Las visualizaciones muestran conjuntos ordenados de estructuras modulares blancas, dispuestas metódicamente para alojar de forma transitoria a los millones de desplazados mientras se desarrollan las obras definitivas.
Durante la presentación, Jared Kushner subrayó la intención de aplicar los principios de la economía de libre mercado y trasladar a Gaza modelos de desarrollo que han tenido éxito en otras regiones. “Queremos aplicar la misma mentalidad y el mismo enfoque para brindar a esta gente la posibilidad de prosperar y tener una buena vida”, afirmó Kushner en su intervención recogida por fragmentos de sonido durante la feria. Por su parte, Steve Witkoff destacó que, tras el acuerdo de paz, “hemos creado un sentimiento de esperanza sobre lo que el futuro puede deparar a Gaza y a todos los demás lugares donde operará la Junta de Paz”.
La implementación del plan depende de la financiación comprometida por los estados del Golfo, que han supeditado su apoyo a un proceso de paz creíble y a la legitimidad de la autoridad palestina que asuma la administración. El éxito de la reconstrucción está condicionado, además, a la verificación del desarme total de los terroristas de Hamas y otros grupos armados, así como a la colaboración internacional encabezada por la nueva Junta de Paz, que aspira a coordinarse con la ONU e incluso a sustituir algunas de sus funciones en la resolución de conflictos.
