Un equipo científico identificó la pintura rupestre más antigua del mundo en una cueva de la isla de Muna, en Sulawesi, Indonesia.
Se trata de la silueta de una mano humana, con al menos 67.800 años de antigüedad.
El descubrimiento fue realizado por investigadores de Australia e Indonesia y supera en miles de años a cualquier otro arte rupestre conocido a la vez que aporta nuevas pistas sobre el origen del arte y las rutas migratorias de los primeros humanos modernos.
La pintura apareció en la cueva Liang Metanduno. Consiste en la silueta de una mano en la pared y “se ha convertido en el arte rupestre más antiguo conocido en el mundo, superando el descubrimiento previo de los arqueólogos en la misma región en 15.000 años o más”, comentaron los científicos que publicaron el hallazgo en la revista Nature.
Las imágenes se encontraron rodeadas de otras pinturas más recientes, lo que sugiere una larga tradición artística en la zona.
El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad Griffith y Universidad Southern Cross de Australia y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación de Indonesia.

El hallazgo surgió en el marco de un proyecto para documentar y fechar el arte rupestre del sudeste asiático.
El principal desafío era la falta de pruebas directas sobre la antigüedad del arte en Sulawesi y su relación con la migración humana hacia Australia.
Durante años, la comunidad científica debatió el momento y las rutas de los primeros Homo sapiens que cruzaron hacia Australia.

Sulawesi y las islas de Wallacea funcionan como un corredor natural entre Asia y Oceanía. Los investigadores buscaron rastros materiales que permitieran reconstruir el desarrollo artístico y simbólico de los primeros habitantes de la región.
Uno de los objetivos del estudio fue establecer si los autores de esos dibujos estaban vinculados con los ancestros de los aborígenes australianos.
La investigación también quiso responder cómo evolucionó la cultura visual en la región y qué papel tuvo en la colonización temprana de Sahul, la antigua masa continental que unía Australia, Nueva Guinea y Tasmania.

Las expediciones a la isla de Muna permitieron identificar 44 sitios con arte rupestre y 14 hallazgos nuevos. En total, se dataron 11 motivos en 8 cuevas distintas. La silueta de mano de Liang Metanduno resultó la más antigua.
Para determinar la edad de las pinturas, los investigadores usaron una técnica llamada análisis por series de uranio, que permite fechar las capas de calcita sobre los pigmentos.
El resultado más destacado fue la datación mínima de 67.800 años. Esto la convierte en la pintura rupestre más antigua datada de manera confiable hasta ahora descubierta, considerablemente más antigua que la pintura rupestre encontrada en Sulawesi por los mismos investigadores en 2024.

Las pinturas de la cueva de Muna se realizaron durante al menos 35.000 años, hasta hace unos 20.000 años.
“El nuevo hallazgo también reveló que la cueva de Muna se utilizó para la creación de arte durante un período extraordinariamente largo, con pinturas producidas repetidamente durante al menos 35.000 años”, precisaron los investigadores en un comunicado.
La silueta de mano presenta un detalle inédito: después de su creación, alguien modificó los contornos de los dedos para darles aspecto de garras, lo que convierte a la obra en una variante única.

Los investigadores sugieren que se deben buscar más ejemplos de arte rupestre antiguo en otras islas de Wallacea.
Los métodos usados determinan la edad mínima, pero no máxima, de las pinturas, lo que pide tomar precauciones al interpretar los resultados.
Recomiendan proteger estos sitios y fomentar la cooperación internacional para profundizar en el estudio del pasado humano en Asia y Oceanía.

La investigación recibió apoyo de la Universidad Griffith, la Universidad Southern Cross, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación de Indonesia, Google Arts & Culture y la National Geographic Society.
Sin dudas, el estudio publicado en Nature marca un hito en la historia del arte y la migración humana.
