La crisis en Cuba, definida por una combinación de represión política, desplome económico y una severa emergencia social, alzancó niveles “insostenibles”, advirtió José Daniel Ferrer en una carta abierta enviada a Infobae. El líder opositor, quien se encuentra en el exilio tras haber sido un preso político, remarcó la urgencia de una transición democrática; y señaló: “Cuba no puede esperar más, el pueblo merece libertad”.
Ferrer ilustró el contexto con inquietud y subrayó el deterioro de la calidad de vida y la falta de respuesta institucional adecuada. “La situación de Cuba es insostenible”, reiteró, al describir que el país vive “la crisis más profunda de su historia contemporánea, marcada por una combinación devastadora de represión política, miseria económica y desesperanza social”. Insistió en que es “impostergable iniciar una transición urgente hacia la democracia: no violenta, organizada, lo menos traumática posible, pero rápida”.
Quienes denuncian la situación se enfrentan de forma constante a la represión, según expresó Ferrer. “Cada vez que una voz se levanta para reclamar derechos y libertades, el régimen responde con represión: detenciones arbitrarias, golpizas, allanamientos de viviendas y encarcelamientos en las peores prisiones del continente”. Añadió que “los presos políticos son sometidos a torturas, condiciones de insalubridad extrema y tratos crueles e inhumanos”.

Luego detalló que varios detenidos perdieron la vida: “En los últimos años, una decena de prisioneros políticos ha muerto bajo custodia del régimen”, enfatizó.
Al plantear las posibilidades de cambio, Ferrer defendió dos caminos. “La primera alternativa, la más justa y correcta para cualquier cubano comprometido con su país, es una transición no violenta a la democracia, lo más rápida posible. Sin embargo, la tiranía se niega sistemáticamente”. Explicó que el régimen “hace todo lo que está a su alcance para conservar el poder, mantener el control absoluto sobre la población y prolongar un sistema que oprime y empobrece al pueblo”.
Si la vía pacífica continúa bloqueada, Ferrer señaló una segunda opción: “Surge una segunda opción legítima: una acción internacional quirúrgica, liderada por Estados Unidos, la única nación con capacidad real para actuar con rapidez y determinación en defensa de la libertad”. Matizó que no se trataría de una invasión, sino de una “operación precisa orientada a desmontar la cúpula represiva y facilitar un proceso de transición democrática”.
La presión internacional y el papel de Estados Unidos resultan, en su visión, imprescindibles. “La solidaridad internacional y las presiones desde el exterior son de vital importancia para hacer posible la transición”, indicó. Como ejemplo, mencionó el caso venezolano: “Como ocurrió en Venezuela bajo la presión constante del pueblo venezolano y del gobierno estadounidense”, se necesita una acción decidida para que Cuba pueda avanzar hacia la libertad.
El opositor resaltó el apoyo con el que cuenta el actual régimen: “Cuenta con el respaldo de otras tiranías: Rusia, China, Irán, Corea del Norte, Vietnam y Bielorrusia, entre otras”. Además, advirtió que “recibe apoyo de ciertos gobiernos democráticamente electos cuyos líderes, por afinidad ideológica, intentan sostener al castrocomunismo en el poder”.
Ferrer hizo hincapié en la urgencia para la sociedad cubana y sus sectores más vulnerables. “No pueden seguir esperando. Los ancianos desnutridos no pueden seguir esperando. Los niños y familias que padecen hambre extrema no pueden seguir esperando. Los enfermos que mueren por falta de medicamentos no pueden seguir esperando. Los presos políticos torturados en cárceles infernales no pueden seguir esperando”.
Tildó de hipócrita y criminal cualquier intento de postergar el cambio. “Preferir que todo continúe igual, mientras la tiranía comete abusos a diario, es criminal y profundamente hipócrita”, resaltó.
En lo que respecta a la acción internacional, valoró las medidas del gobierno estadounidense, como la declaración de emergencia sobre Cuba y la inclusión del régimen como amenaza para la seguridad nacional estadounidense. “En contexto tan dramático, son bienvenidas las medidas del gobierno de Estados Unidos, incluida la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que declara una emergencia nacional al considerar al régimen cubano una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad estadounidense, debido a sus alianzas con potencias y organizaciones hostiles como Rusia, China, Irán, Hezbollah y Hamás”, sostuvo.
También reclamó que tales presiones “deben incrementarse y consolidarse” e indicó que la inacción supone un costo humano demasiado alto. Concluyó que el tiempo de actuar ha llegado y la sociedad cubana no debería seguir aplazando el momento de transformar su destino. “Cada día de retraso cuesta vidas”, concluyó.
