La asunción de Juan Diego Zelaya como alcalde del Distrito Central en Honduras marca el inicio de una gestión que desafía estándares elevados y promete acción inmediata, según lo declarado por el propio Zelaya durante la ceremonia solemne en el Museo de Identidad Nacional de Tegucigalpa.
Durante su primer discurso, Zelaya reconoció la exigencia del reto político y administrativo que enfrenta. “La vara está alta, muy alta, pero venimos a trabajar para superarla”, afirmó el alcalde ante autoridades electas, líderes empresariales, representantes diplomáticos y figuras del sector político nacional, entre ellos el presidente electo Nasry Asfura, el titular del Congreso Nacional Tomás Zambrano y la presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Anabel Gallardo.
En la etapa final de su intervención, Zelaya insistió en el valor de la unidad más allá de las diferencias partidistas. Resaltó: “Más allá de las diferencias que nos separan, tenemos que enfocarnos en resolver los problemas que nos unen. El tiempo vuela y los problemas no esperan”, e incluyó una cita de la Madre Teresa de Calcuta para ilustrar su ideal de trabajo colectivo: “Yo hago lo que tú no puedes. Tú haces lo que yo no puedo. Juntos haremos grandes cosas”.

El propio Zelaya delineó varios ejes prioritarios para su administración: la seguridad pública, la generación de empleo, la modernización del tráfico vehicular, el acceso al agua potable y la transformación digital del Distrito Central.
Detalló una agenda que contempla una ciudad más iluminada y vigilada, con presencia policial en puntos clave, sistemas de videovigilancia y reforzamiento de la respuesta ante emergencias, además de estrategias preventivas ante desastres naturales.
Zelaya afirmó que la Alcaldía trabajará en conjunto con el sector privado para atraer inversiones y crear empleo. “Vamos a simplificar trámites, a quitar trabas y a apoyar al pequeño, mediano y gran empresario, que son quienes generan progreso en esta ciudad”, puntualizó. Agregó que la agenda incluye alianzas con cámaras empresariales, gremios y universidades para potenciar el talento joven y desarrollar oportunidades en el ámbito de la economía digital.
El tráfico vehicular, uno de los desafíos cotidianos para los habitantes de Tegucigalpa y Comayagüela, ocupa un lugar central en las prioridades del nuevo edil. Zelaya fue enfático: “El caos vial lo sentimos todos los días. Tengo que poner orden”, adelantando la continuación de las obras de infraestructura y el impulso a un sistema de transporte público seguro, eficiente y accesible.

En cuanto al abastecimiento de agua potable, el alcalde advirtió que las soluciones solo llegarán con proyectos de largo plazo. “No les prometo agua para hoy, pero sí las obras que traerán agua mañana”, afirmó Zelaya, refiriéndose a la protección de cuencas, saneamiento y construcción de represas en coordinación con las autoridades nacionales.
Durante la ceremonia, Zelaya rindió homenaje a las mujeres hondureñas en el marco de su día, con un mensaje dedicado a figuras femeninas de su entorno familiar y a todas las mujeres “valientes, trabajadoras, jefas de hogar, emprendedoras que nunca se rinden”, provocando una ovación entre los presentes.
La visión de ciudad de Zelaya se orienta hacia una capital viva y moderna. Planteó el relanzamiento del centro histórico y los mercados de Comayagüela como polos culturales, gastronómicos y artísticos. Anunció también la recuperación ambiental del río Choluteca, al que definió como “el corazón de nuestra ciudad”, y defendió la necesidad de devolverle vida y dignidad tras años de descuido.

Marcando el giro a la digitalización, el edil aseguró que el Distrito Central avanzará hacia un modelo de ciudad inteligente, donde los ciudadanos interactúen con la Alcaldía a través de sus teléfonos móviles para reportar problemas y realizar seguimiento a sus soluciones. Zelaya sintetizó este enfoque: “Esta capital tiene que estar en tus manos, en tu celular”.
La jornada del 25 de enero de 2026 no solo consagró el inicio de un nuevo ciclo institucional, sino que estableció el tono de una administración enfocada en la generación de resultados inmediatos y visibles. En palabras del propio alcalde: “Hoy no inicia un gobierno perfecto, inicia un gobierno comprometido. Capitalinos, vamos a estar bien”.
