La defensa del cantante Julio Iglesias ha dado un paso adelante en su estrategia ante la denuncia por agresión sexual presentada por dos de sus antiguas empleadas. Iglesias ha optado por publicar en su cuenta de Instagram una serie de mensajes de WhatsApp, supuestamente enviados por las denunciantes, con el objetivo de demostrar la “falsedad” de las acusaciones.
Según ha expuesto el propio artista, esta iniciativa responde a lo que considera una negativa por parte de la Fiscalía a proporcionarle el “acceso formal” a la denuncia, lo que, en sus palabras, le impide “ejercer” adecuadamente su defensa, tal y como adelanta Europa Press. Pese a que en su red social el cantante ha publicado las conversaciones identificando a las autoras con nombre y apellido, este medio ha preferido no publicar la identidad que se les atribuye.
Las publicaciones difundidas por Iglesias buscan servir como prueba documental ante la opinión pública. En el comunicado emitido a través de Instagram, previo a las capturas, el cantante ha argumentado que la decisión de hacer públicas estas conversaciones se debe a que, tras la negativa por parte de la Fiscalía, este es el “único medio” que le permite “ejercer legítimamente” su derecho a la defensa y dejar constancia de los hechos que las extrabajadoras han denunciado.

Además, Iglesias ha afirmado que la evidencia proporcionada por los mensajes de WhatsApp, enviados mientras las denunciantes trabajaban en su domicilio y tras finalizar su relación laboral, demostraría la falta de veracidad de las acusaciones. A este respecto, ha manifestado en sus stories: “Las comunicaciones de WhatsApp enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse demuestran que la información difundida carece de veracidad”.
En su mensaje, Iglesias ha reiterado que “todo tiene un límite” y ha considerado “necesario desenmascarar estas falsedades y contar la verdad”. El cantante ha puntualizado que ha adjuntado únicamente algunas de las conversaciones que, a su entender, evidencian la “incoherencia de las denuncias y la manipulación mediática” de la que se considera objeto. Los mensajes publicados comprenden los años 2021, 2022 y 2023 y han sido publicados pasadas la medianoche de este jueves 22 de enero, en horario de España.
De forma paralela, la defensa de Julio Iglesias ha solicitado formalmente a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que se le remita la denuncia presentada en su contra, dado que el artista sostiene que resulta “insólito” no disponer de una copia de la misma. Según consta en un escrito al que ha tenido acceso Europa Press, la representación legal del cantante sostiene que resulta paradójico que sea el propio Iglesias, la persona acusada, quien desconoce el contenido de la denuncia.
La petición de acceso al expediente llega después de que la Fiscalía haya denegado la personación de Iglesias en las diligencias de investigación preprocesales, un trámite que había sido impulsado por su abogado. El lunes de esta misma semana, la defensa del cantante solicitó al Ministerio Fiscal ser reconocida como parte personada en el procedimiento y, simultáneamente, pidió el archivo de las diligencias por “la falta de jurisdicción española para el conocimiento de los hechos”.
El propio Julio Iglesias ya se había pronunciado el pasado viernes en la misma red social, donde calificó de “absolutamente falsas” las acusaciones vertidas contra él y reveló que le provocan “una gran tristeza”. En aquella ocasión, expresó: “Nunca había sentido tanta maldad”.

El origen de la acusación reside en una investigación realizada por elDiario.es, en colaboración con Univisión Noticias, cuyos periodistas han examinado durante tres años las experiencias de mujeres que han integrado el personal de servicio doméstico o han colaborado profesionalmente con el artista entre 1990 y 2023.
Según recoge la investigación, una de las extrabajadoras sostiene que fue forzada a mantener encuentros sexuales no consentidos con Julio Iglesias, incluyendo penetraciones, bofetadas y humillaciones físicas y verbales. Los presuntos abusos habrían ocurrido en el año 2021, cuando la víctima tenía 22 años.
Durante el periodo analizado, el equipo investigador ha contactado con un total de 15 exempleadas, tanto personal doméstico como otras profesionales especializadas, que trabajaron en las residencias del cantante en República Dominicana, Bahamas y España. En los testimonios, la mujer que denuncia las agresiones sexuales relata que Iglesias, entonces con 77 años, la citaba en su habitación “muchas veces al terminar la jornada laboral”.
Así, en declaraciones recogidas por elDiario.es y Univisión Noticias, ha afirmado: “Me usaba casi todas las noches”. En la misma línea, ha añadido: “Me sentía como un objeto, como una esclava”. Además, las reuniones habrían contado casi siempre con la presencia de otra empleada, superior jerárquica de la presunta víctima, dentro de la organización del servicio doméstico. El informe periodístico detalla que las entrevistas realizadas por elDiario.es y Univisión Noticias constatan aspectos relacionados con el “aislamiento de las mujeres”, conflictos laborales internos, la estructura jerárquica del personal y la “tensión ambiental generada por el carácter irascible de Iglesias”.
Las agresiones denunciadas habrían tenido lugar en las residencias de Julio Iglesias en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas). Según el testimonio de las exempleadas, estos hechos se produjeron con el conocimiento de las personas responsables de la gestión y la contratación del personal doméstico.
