Una película filmada en 2015 permanece en resguardo absoluto y nadie la verá antes del 18 de noviembre de 2115. El proyecto, titulado 100 Years: La película que nunca verás, tiene dirección de Robert Rodriguez y cuenta con la actuación de John Malkovich, Marko Zarorla y Shuya Chang. La cinta se encuentra dentro de una caja fuerte de alta seguridad en la Casa Louis XIII, ubicada en Cognac, Francia. Su apertura está programada para cumplirse exactamente cien años después de su realización, una decisión que la convierte en un misterio absoluto para las próximas generaciones.
En la producción participó la empresa francesa Rémy Martin, reconocida por su coñac Louis XIII, famoso por su proceso de añejamiento de cien años y por ser uno de los licores más costosos del mundo. La película no enfrenta retrasos por problemas de distribución ni por cuestiones de presupuesto. Su fecha de estreno responde a una estrategia pensada desde el inicio: el filme solo podrá verse cuando se cumpla un siglo de su creación, en una celebración que busca vincular el arte cinematográfico con la tradición y exclusividad de Louis XIII.
De acuerdo con información publicada por Indie Hoy, la compañía organizó una convocatoria exclusiva en la que seleccionó a mil personas de distintas partes del mundo. Cada una recibió una invitación personalizada para asistir al estreno. Sin embargo, los invitados originales no podrán estar presentes, ya que, en la fecha prevista, todos habrán fallecido. Las entradas pueden transferirse a descendientes directos, quienes tendrán la oportunidad de participar en el evento dentro de 89 años.
Según precisó Diario AS, Rémy Martin diseñó una caja fuerte especialmente para conservar la película. El mecanismo de apertura está programado sin posibilidad de anticipación. La empresa busca que la obra se mantenga completamente resguardada hasta el día fijado.
Según reveló la productora, el guion y los detalles de la trama permanecen en secreto absoluto. No existen filtraciones ni adelantos disponibles para el público actual. Esta decisión refuerza el halo de misterio y expectativa que envuelve al proyecto.
Robert Rodriguez, director de la película, expresó su fascinación con la propuesta. El cineasta señaló: “Me intrigó la idea de trabajar en una película que nadie que viva podrá ver en la actualidad”. Su declaración, reproducida por distintos medios, resalta la singularidad de la iniciativa y la intención de crear una obra pensada para el futuro, más allá de la propia vida de quienes la realizaron.

La Casa Louis XIII, donde se encuentra la caja fuerte, funciona como sede histórica y museo dedicado a la tradición del coñac francés. El lugar fue elegido por su valor simbólico y su conexión con el proceso de añejamiento que inspiró el proyecto. La película y el licor comparten el mismo ciclo centenario, una coincidencia que motivó a Rémy Martin a impulsar la colaboración artística.
A 89 años del estreno, no existe información sobre la trama, el género ni el mensaje de la película. Ni siquiera los protagonistas conocen el contenido final. Según fuentes cercanas a la producción, el guion se mantiene bajo estricta confidencialidad y no se filtraron imágenes, avances ni sinopsis.
El hermetismo absoluto generó múltiples teorías y especulaciones en el ámbito cinematográfico y entre los seguidores de los artistas involucrados.
La iniciativa propone una reflexión sobre el paso del tiempo y la posibilidad de crear obras destinadas a espectadores todavía inexistentes. La película se convierte así en un testimonio para el futuro, un legado artístico y cultural que solo podrán descubrir personas de una generación lejana. La combinación entre cine y tradición centenaria busca dejar una huella en la historia del arte y la industria del entretenimiento.

El estreno de “100 Years: La película que nunca verás” está previsto para el 18 de noviembre de 2115. El evento tendrá lugar en Francia y reunirá a los descendientes de los invitados originales. La expectativa continuará creciendo durante las próximas décadas, mientras la película permanece intacta y rodeada de misterio.
El hermetismo, la exclusividad del evento y la decisión de proteger todos los detalles han convertido al filme en un fenómeno único dentro de la industria. Solo el paso de los años revelará el verdadero impacto de la propuesta que Robert Rodriguez y Rémy Martin idearon para el siglo XXII.
