Los ministros de Asuntos Exteriores de los 27 Estados miembro de la Unión Europea se reúnen este jueves en Bruselas para discutir la implementación de nuevas sanciones contra Irán y Rusia y para definir los próximos pasos de la UE ante la segunda fase del plan de Estados Unidos para la paz en Gaza, en una cita marcada por la guerra en Ucrania, las tensiones en Oriente Próximo y la situación de los derechos humanos a nivel global.
El encuentro del Consejo de Asuntos Exteriores tiene lugar una semana después del Consejo Europeo extraordinario que reunió en la capital belga a los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea tras las advertencias arancelarias de Washington a varios países europeos por Groenlandia. Aunque este asunto no figura formalmente en la agenda, fuentes diplomáticas indicaron a Europa Press que los ministros lo abordarán de manera informal en los márgenes de la reunión.
La jornada comenzará con un debate sobre la agresión rusa contra Ucrania, conflicto que en febrero cumple cuatro años. La Unión Europea trabaja en un vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, definido como “ambicioso”, coincidiendo con el aniversario del inicio de la invasión. No obstante, no se prevé que los ministros aborden este jueves ese paquete de forma concreta, a la espera de que la Comisión Europea presente medidas punitivas específicas.
Pese a ello, fuentes diplomáticas señalaron que existe consenso para avanzar en sanciones adicionales con el objetivo de mantener la presión sobre el Kremlin. En ese sentido, los embajadores de los Estados miembro avanzaron el miércoles sanciones contra seis propagandistas rusos, que quedarán formalizadas durante el Consejo, según confirmaron distintas fuentes a Europa Press.
En paralelo, los ministros debatirán la propuesta de la Comisión Europea sobre el uso del préstamo de 90.000 millones de euros que la UE destinará a Ucrania durante los próximos dos años. El Ejecutivo comunitario planteó destinar 60.000 millones a gasto militar, con prioridad para la industria ucraniana y europea, y 30.000 millones a otras necesidades presupuestarias y al funcionamiento de la Administración.
Varios Estados miembro señalaron la conveniencia de introducir un mecanismo que priorice la compra de armamento producido en la UE y en Ucrania, pero que permita recurrir a terceros países, como Estados Unidos, cuando el equipamiento no esté disponible en Europa a corto plazo.
En este contexto, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó este lunes que la UE “por el momento no puede proporcionar ni de lejos lo suficiente de lo que Ucrania necesita para defenderse”. Un día después, la Comisión Europea recordó que se trata de una propuesta inicial y que corresponde a los Veintisiete concretar los detalles.
Otro de los ejes del encuentro será la situación en Medio Oriente, con especial atención a la segunda fase del plan de paz estadounidense para Gaza. Los ministros debatirán el papel que debe desempeñar la UE ante la inminente apertura del paso de Rafah y las posibles contribuciones europeas para garantizar la paz y el acceso de la ayuda humanitaria.
Entre las opciones que se barajan figuran el entrenamiento de la policía palestina a través de la misión EUPOL COPPS y la reactivación de la Misión de Asistencia Fronteriza de la UE (EUBAM) en el paso de Rafah. También se analizará la Junta de Paz propuesta por Estados Unidos, una iniciativa sobre la que los Veintisiete expresaron “serias dudas” por su posible incompatibilidad con los tratados de la UE y la Carta de Naciones Unidas.
En el apartado dedicado a Irán, se esperan acuerdos más concretos, como la imposición de nuevas sanciones en respuesta a la represión contra los manifestantes, que dejó miles de muertos en las últimas semanas.
La Comisión Europea propuso dificultar el acceso de Teherán a componentes para la producción de drones y misiles y ampliar la lista de responsables iraníes sancionados por violaciones de los derechos humanos, proliferación nuclear y apoyo militar a la guerra de Rusia contra Ucrania.
También, sigue abierta la discusión sobre la posible designación de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista, una medida respaldada por países como España, según fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, pero que requiere unanimidad y enfrenta reticencias por su impacto diplomático.
Durante el almuerzo de trabajo, los ministros intercambiarán puntos de vista con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, sobre las prioridades globales en esta materia, incluidas las protestas en Irán y la situación en Sudán.
Posteriormente, analizarán la situación en la región de los Grandes Lagos, tras la ofensiva del Movimiento 23 de Marzo (M23) en la República Democrática del Congo, apenas días después de la firma en Washington de un acuerdo para frenar un conflicto con riesgo de regionalización.
La jornada concluirá con el Consejo de Asociación UE-Marruecos, el primero desde 2019, copresidido por la alta representante Kaja Kallas y el ministro marroquí Naser Burita, con el objetivo de reforzar la cooperación en migración, transición energética y comercio.
(Con información de Europa Press)
