Un potente tormenta nor’easter traerá este fin de semana una peligrosa combinación de fuertes nevadas, temperaturas gélidas, vientos intensos e inundaciones costeras desde el sureste de Estados Unidos hasta Nueva Inglaterra. Cerca de 190 millones de personas están bajo alertas por frío extremo y/o nieve dados los avisos de condiciones peligrosas.
Las zonas más afectadas serán Georgia, las Carolinas y el sur de Virginia desde el sábado hasta la madrugada del domingo, antes de que la tormenta alcance Massachusetts entre el domingo y el lunes.
En los Outer Banks de Carolina del Norte, se esperan condiciones de ventisca, vientos de fuerza de tormenta tropical y olas enormes, con riesgo de inundaciones de 60 a 120 centímetros durante las mareas altas.
La tormenta, que se convertirá en un bomb cyclone (ciclón bomba) según las estimaciones de The Washington Post, alcanzará una intensidad equivalente a un huracán de categoría 2. Sus efectos se notarán incluso en lugares poco acostumbrados a la nieve y al frío extremo, elevando el nivel de peligro.
Según el índice de severidad de tormentas invernales, unos 35 millones en la Costa Este esperan impactos de moderados a importantes, y un tramo de Carolina del Norte oriental anticipa efectos extremos.
La tormenta invernal con características de ciclón bomba afectará a ciudades como Knoxville, Atlanta y Augusta, que experimentarán condiciones inusuales para la región. En Knoxville, la nevada ya inició en la tarde del viernes y se mantendrá constante durante el sábado, acumulando entre 5 y 10 centímetros de nieve, con vientos que provocarán ventiscas y un descenso brusco de temperaturas hasta los -12℃, lo que dificultará la recuperación tras la tormenta del fin de semana pasado.
Atlanta, por su parte, recibirá el impacto del borde occidental de la tormenta el sábado, con hasta 5 centímetros de nieve y ráfagas de hasta 72 km/h, lo que dejará carreteras peligrosas y nieve persistente debido al frío. Augusta vivirá una de las nevadas más intensas de Georgia, con acumulaciones de hasta 10 centímetros, temperaturas mínimas cercanas a los -10℃ y riesgo de formación de hielo en calles y aceras por el congelamiento nocturno del agua estancada.
La situación se tornará especialmente crítica en Carolina del Sur y Carolina del Norte: Columbia y Myrtle Beach anticipan entre 8 y 15 centímetros de nieve, ráfagas de hasta 80 km/h y temperaturas bajo cero que mantendrán la nieve y el hielo durante varios días. En Charlotte y Raleigh, la nevada será intensa desde la mañana del sábado, con bandas de nieve que pueden dejar más de 15 centímetros localmente, vientos fuertes y sensación térmica por debajo de cero. El frío persistente aumentará los riesgos para la circulación y la vida diaria, mientras que el hielo en superficies públicas incrementará la probabilidad de accidentes.
Cape Hatteras, en los Outer Banks de Carolina del Norte, será uno de los puntos más afectados del litoral este. Este enclave costero enfrentará el pleno impacto del ciclón bomba, con vientos de hasta 130 km/h, olas enormes y peligro de inundaciones severas, especialmente durante las mareas altas.
Se prevén entre 8 y 15 centímetros de nieve, ventiscas y condiciones de blanqueamiento total que obligarán al cierre de carreteras y podrían causar daños significativos a la infraestructura costera y cortes de electricidad. Las autoridades advierten sobre la posibilidad de que el agua invada áreas residenciales y comerciales cercanas a la costa.
Más al norte, en Norfolk, Virginia, y Ocean City, Maryland, la tormenta traerá nevadas de entre 2 y 15 centímetros, acompañadas de vientos de hasta 80 km/h y riesgo de inundaciones en zonas bajas. Las temperaturas bajo cero se mantendrán por varios días, prolongando la presencia de hielo y nieve y dificultando la normalización de la actividad en la región. Washington, D.C., aunque no recibirá nevadas significativas, afrontará el domingo vientos de hasta 64 km/h y temperaturas que, por efecto del viento, podrían descender hasta -23℃, lo que representa un peligro para la población más vulnerable.
En Nueva Inglaterra, Cape Cod y las islas del sureste de Massachusetts sentirán el impacto de la tormenta desde el domingo hasta el lunes. Allí se pronostican entre 8 y 15 centímetros de nieve, ráfagas cercanas a los 96 km/h, posibles cortes de electricidad y riesgo de inundaciones moderadas durante las mareas altas. El sistema meteorológico, que alcanzará una intensidad semejante a la de un huracán de categoría 2, obligará a extremar precauciones en todas las áreas afectadas y a seguir de cerca las recomendaciones de las autoridades locales para reducir los riesgos asociados al frío extremo, la nieve y las tormentas costeras.
