Las carreteras heladas en el norte de Mississippi provocaron que decenas de conductores quedaran varados durante la noche y la mañana del miércoles, mientras gran parte del este de Estados Unidos enfrenta lo que, según los pronósticos, podría convertirse en el periodo más prolongado de frío extremo en décadas.
El gobernador Tate Reeves informó en redes sociales que el tráfico colapsó en la Interstate 55 y otras vías principales, y que los equipos de emergencia, apoyados por la Guardia Nacional de Mississippi, continúan trabajando para liberar vehículos y socorrer a los afectados.
En la pequeña comunidad de Red Banks, Mississippi, extensas placas de hielo cubrían la I-22 y la Highway 178. Desde un café a la vera de la carretera, Lacey Clancy describió que automóviles y camiones permanecían inmóviles, algunos abandonados tras quedarse sin combustible, y que las rampas de entrada y salida parecían un estacionamiento improvisado. Las autoridades locales solicitaron a los residentes con vehículos todoterreno que colaboren llevando agua, comida, mantas o gasolina a quienes quedaron atrapados.
La ola de frío continúa afectando a casi todo el este del país, días después de que una tormenta invernal azotara el noreste y el sur con nieve y hielo. Más de 380.000 hogares y comercios, principalmente en Mississippi y Tennessee, seguían sin electricidad, según el sitio poweroutage.us. Al menos 50 personas han fallecido por causas vinculadas al frío, incluyendo tres hermanos de Texas —de seis, ocho y nueve años— que murieron al caer en un estanque congelado, y un niño pequeño que falleció en un hospital de Virginia tras ser rescatado de un estanque helado.
Las temperaturas, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, permanecerán muy por debajo de cero durante toda la jornada en el Medio Oeste y el Noreste. En el sur, la situación tampoco mejora: en Nashville, Tennessee, cerca de 100.000 cortes de luz persistían el miércoles temprano, y los termómetros apenas superarían el punto de congelación antes de descender a menos 10 ℃ (13 ℉) durante la noche.

La falta de electricidad llevó a muchos residentes a recurrir a generadores, estufas, calefactores de gas y chimeneas, lo que generó un aumento de casos de intoxicación por monóxido de carbono. El hospital infantil Monroe Carrell Jr. de Vanderbilt atendió al menos a 48 niños con síntomas de exposición desde el sábado, según la portavoz Jessica Pasley.
El pronóstico anticipa una nueva ola de aire ártico para el viernes y sábado, que podría llevar el frío récord hasta Miami. El Servicio Meteorológico advirtió que la congelación persistente “podría ser la de mayor duración en varias décadas”. Además, existe una probabilidad creciente de nevadas intensas el fin de semana en las Carolinas y partes de Virginia, con acumulaciones posibles desde Georgia hasta Maine.
(Con información de AP)
