Durante el ciclo lectivo 2025, más de 160.000 estudiantes de San Juan accedieron al sistema de comedores escolares y servicio nutricional, una política sostenida por el Ministerio de Educación y el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, que permitió asegurar un refuerzo alimentario para niños y adolescentes en los establecimientos educativos.
Del total, 30.000 alumnos recibieron asistencia directa en comedores escolares, mientras que otros 130.000 estudiantes accedieron al servicio nutricional, que incluye desayunos y meriendas en escuelas de distintos niveles y modalidades.
“Cuando el Estado trabaja en equipo, los resultados se ven en la vida cotidiana de los chicos. La articulación interministerial es la que hizo posible que miles de estudiantes tuvieran su desayuno, su merienda o su comida todos los días, y que pudieran aprender en mejores condiciones”, indicó la ministra de Educación, Silvia Fuentes.
El dispositivo se apoyó en el programa Desayunos y Meriendas para Establecimientos Educativos, que en 2025 alcanzó en total a 1.050 escuelas de los 19 departamentos y distribuyó más de 160.000 raciones diarias, con fondos íntegramente provinciales. La cobertura incluyó a instituciones de jornada simple, jornada completa con comedor, escuelas albergue, educación especial y horario extendido, llegando incluso a zonas de difícil acceso y escuelas de frontera.
La provisión de los alimentos estuvo a cargo del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, a través de la Dirección de Emergencias y Políticas Alimentarias, mientras que el Ministerio de Educación garantizó el funcionamiento del servicio en las escuelas mediante el equipamiento de cocina, mobiliario, habilitación de espacios y la disposición del personal afectado a la logística.
Por otro lado, en 2025 el programa incorporó mejoras sustanciales: amplió la cobertura de 918 a 1.050 escuelas, incorporó 18 productos alimenticios diferentes, priorizó alimentos de primeras marcas y optimizó recursos respecto del esquema anterior. Además, se contemplaron dietas adaptadas para estudiantes con celiaquía y diabetes, bajo supervisión nutricional y con entrega directa a las familias para evitar contaminación cruzada.
Este esquema se sostendrá durante el ciclo lectivo 2026, que iniciará en marzo.

