Las autoridades francesas siguen firmemente decididas a encontrar las joyas imperiales robadas del Louvre en octubre, declaró una fiscal.
La policía cree haber detenido a los cuatro ladrones que perpetraron el audaz robo del 19 de octubre de 2025, llevándose joyas valoradas en unos 102 millones de dólares del mundialmente famoso museo. “Los interrogatorios no han aportado nuevos elementos de investigación”, declaró esta semana la principal fiscal de París, Laure Beccuau, casi tres meses después del robo a plena luz del día. Sin embargo, subrayó que el caso sigue siendo una prioridad absoluta. “Nuestro principal objetivo sigue siendo recuperar las joyas”, afirmó.
Aquel domingo por la mañana de octubre, los ladrones estacionaron un camión de mudanzas con una escalera extensible debajo de la Galería Apolo del Louvre, donde se encuentran las joyas de la corona francesa. Dos de los ladrones subieron por la escalera mediante un montacargas, rompieron una ventana y usaron amoladoras angulares para cortar las vitrinas de cristal que contenían los tesoros, mientras los otros dos esperaban abajo, según los investigadores. Los cuatro huyeron luego en potentes scooters, dejando caer una corona de diamantes y esmeraldas en su apuro.

Sin embargo, otros ocho objetos de joyería —incluido un collar de esmeraldas y diamantes que Napoleón I regaló a su segunda esposa, la emperatriz María Luisa— permanecen desaparecidos. Beccuau señaló que los investigadores contemplan todas las posibilidades sobre el paradero del botín. “No tenemos ninguna señal que indique que las joyas hayan cruzado la frontera”, dijo, aunque añadió: “Todo es posible”.
Los detectives se han beneficiado del contacto con “intermediarios del mundo del arte, incluso a nivel internacional”, durante la investigación. “Tienen formas de recibir señales de alerta sobre redes de receptación de bienes robados, incluso en el extranjero”, explicó Beccuau. En cuanto a quien pudiera entregar las joyas, eso se consideraría “arrepentimiento activo, lo que podría tenerse en cuenta” posteriormente durante un juicio, añadió.
Una quinta sospechosa, una mujer de 38 años que es pareja de uno de los hombres, ha sido acusada de complicidad, pero fue puesta en libertad bajo control judicial a la espera del juicio. Los investigadores siguen sin saber si alguien ordenó el robo. “Es una hipótesis que está sobre la mesa, pero no se puede afirmar como más probable que las demás”, dijo la fiscal.
“Nos negamos a tener prejuicios sobre lo que pudo llevar a las personas implicadas a cometer este robo”. Pero aseguró que los detectives y los jueces de instrucción permanecen decididos. “No hemos dicho la última palabra. Tardaremos lo que sea necesario”, declaró.
Fuente: AFP
