Cuatro legisladores nacionales de Mendoza y San Juan presentaron un proyecto para modificar el esquema de impuestos internos que pagan las bebidas analcohólicas. La iniciativa busca establecer un sistema progresivo según el contenido de azúcar de cada producto y otorgar beneficios fiscales a las empresas que utilicen jugos naturales o mosto de uva en sus elaboraciones.
El proyecto fue firmado por Pamela Verasay, Lisandro Nieri, Nancy Picón Martínez y Carlos Quiroga, con el objetivo de incentivar el uso de ingredientes naturales producidos en economías regionales y, al mismo tiempo, desalentar el consumo excesivo de azúcar en bebidas de circulación masiva.
Un esquema progresivo según el contenido de azúcar
La propuesta plantea una modificación en las alícuotas de impuestos internos que actualmente alcanzan a las bebidas analcohólicas. Según el texto presentado, las aguas minerales tributarían apenas un 4%, mientras que las bebidas con mayores niveles de azúcar podrían pagar hasta un 18%.
En el caso de productos que contengan cafeína y taurina, la alícuota podría llegar incluso al 20%. El criterio central del proyecto es que la carga impositiva aumente de manera proporcional al nivel de azúcar presente en cada bebida.
Además, las empresas que incorporen jugos naturales en sus productos accederían a una reducción del 60% en la alícuota impositiva, siempre que respeten porcentajes mínimos de fruta en la elaboración.
El mosto de uva, en el centro de la propuesta
Uno de los aspectos más relevantes para la región es que el proyecto beneficiaría directamente al mosto de uva, uno de los productos más representativos de la economía mendocina y con impacto en la cadena vitivinícola regional.
La iniciativa fue elaborada junto a la Corporación Vitivinícola Argentina y la Cámara Argentina de Fabricantes y Exportadores de Mosto, con la intención de abrir nuevas oportunidades para el sector vitivinícola y otras cadenas frutícolas regionales.
El objetivo es que las industrias puedan reemplazar parte del azúcar refinada por ingredientes naturales elaborados en provincias como Mendoza y San Juan, generando un incentivo fiscal para productos con mayor participación de frutas y derivados regionales.
Salud pública y consumo de bebidas azucaradas
En los fundamentos del proyecto, los legisladores advierten sobre el impacto del consumo excesivo de azúcar en la salud pública. Según datos oficiales mencionados en la iniciativa, Argentina consume alrededor de 137 litros de bebidas azucaradas por persona al año.
El texto también señala que más del 60% de los adultos presenta exceso de peso, entre sobrepeso y obesidad, una situación vinculada a distintos factores alimentarios y sanitarios.
Además, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud recomiendan aplicar este tipo de impuestos como herramienta para reducir enfermedades asociadas a la obesidad y la diabetes.
Con este esquema, los legisladores buscan combinar una política sanitaria con un incentivo productivo para las economías regionales, especialmente aquellas vinculadas a la vitivinicultura y a la producción frutícola.
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