La ciudad de Nueva York enfrenta este viernes 30 de enero una ola de frío extremo, con sensaciones térmicas que han llegado hasta -23 °C (-10 °F) y mantienen bajo alerta a millones de residentes y trabajadores en la región metropolitana. El fenómeno, en pleno desarrollo, ha llevado a la emisión de advertencias oficiales por parte de organismos meteorológicos y autoridades locales, ante los riesgos para la salud pública y la operación de servicios esenciales.
Según el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS), durante la madrugada y la mañana de hoy, la temperatura real descendió a -12 °C (10 °F), mientras que el viento provocó sensaciones térmicas aún más bajas. El NWS mantiene vigente una alerta por frío extremo que advierte sobre peligro de congelación de la piel expuesta en apenas quince minutos, recomendando limitar la exposición y extremar medidas de precaución. El Departamento de Salud de Nueva York ha reiterado la importancia de proteger especialmente a personas mayores, niños pequeños y quienes padecen enfermedades crónicas.
Este episodio se suma a una racha de frío sostenido poco habitual en la ciudad. Según registros de AccuWeather, se prevé que Nueva York complete al menos doce días seguidos con máximas bajo cero, lo que marcaría la serie más prolongada desde enero de 2018, cuando se contabilizaron catorce días consecutivos de frío intenso.
Durante la jornada de hoy, el NWS ha reportado temperaturas mínimas de -12 °C (10 °F) y vientos de hasta 72 km/h (45 mph), provocando sensaciones térmicas de entre -20 °C y -23 °C (-5 °F a -10 °F). De acuerdo con el organismo, la exposición de la piel al aire libre puede causar congelación en lapsos de quince a treinta minutos. El NWS especificó en su último boletín: “La exposición prolongada puede causar daños inmediatos en la piel y los tejidos en condiciones de baja sensación térmica”.
La alerta se dirige especialmente a adultos mayores, menores, personas con enfermedades preexistentes y quienes se encuentran en situación de calle. Además, el consumo de alcohol o drogas puede aumentar la vulnerabilidad, según las autoridades sanitarias.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, supervisa desde la madrugada el despliegue de cuadrillas de emergencia y la operación de servicios públicos, según información de AP. El Departamento de Sanidad mantiene equipos de limpieza trabajando sobre hielo y nieve en los accesos clave de la ciudad. El Departamento de Transporte recomendó a la población utilizar transporte público y evitar desplazamientos innecesarios, dada la posibilidad de accidentes por hielo y demoras en servicios.
Las escuelas y dependencias gubernamentales permanecen abiertas, aunque bajo medidas de precaución reforzadas. El Departamento de Servicios Sociales mantiene habilitados refugios temporales y cuadrillas de asistencia para personas vulnerables. En un comunicado institucional, la autoridad sanitaria reiteró: “Se recomienda utilizar varias capas de ropa, cubrir manos, cabeza y rostro, y restringir la exposición al aire libre”.
Las compañías proveedoras de electricidad y gas, como Con Edison, reportaron que el sistema se mantiene estable, aunque con una demanda elevada. Los hospitales y centros de salud han reforzado la atención de emergencias vinculadas a hipotermia y congelación. El NWS advirtió sobre posibles interrupciones en los servicios de transporte, con demoras en trenes y ferris durante las horas de mayor frío y viento.
El Departamento de Transporte recomendó planificar traslados, priorizando el uso del transporte público y evitando trayectos largos a pie. El organismo señaló que las condiciones pueden cambiar rápidamente por la formación de hielo, con riesgo de caídas y accidentes.
El NWS indicó que la acumulación de nieve será limitada en la ciudad, sin superar los 2,5 cm (1 pulgada), y se concentrará en sectores del este de Long Island y el sureste de Connecticut. La principal preocupación sigue siendo el frío intenso y la persistencia del viento, que multiplica el riesgo de congelación rápida.
Las brigadas municipales continúan despejando accesos prioritarios y monitorean techos y estructuras por posible acumulación de hielo. El Departamento de Sanidad recordó que la combinación de temperaturas bajo cero y viento puede prolongar la presencia de hielo en la vía pública.
Según AccuWeather, la ciudad está en camino de igualar o superar la racha de frío más extensa desde 2018, cuando se registraron catorce días consecutivos con temperaturas bajo cero. El NWS ubicó este episodio como uno de los más prolongados de la última década, con impactos en la rutina diaria, la economía y el funcionamiento de servicios esenciales.
El informe meteorológico señala que “la combinación de bajas temperaturas y viento incrementa el riesgo para la infraestructura urbana, los sistemas de calefacción y la salud pública”.
Las autoridades mantienen la recomendación de evitar actividades al aire libre, proteger la piel expuesta y prestar atención a personas en situación de vulnerabilidad. Los refugios de emergencia seguirán abiertos mientras dure la ola de frío y los servicios públicos operan bajo protocolos especiales.
El elemento diferencial en esta jornada es la intensidad del viento, que ha llevado a redoblar la comunicación y las medidas de precaución para evitar casos de congelación en periodos breves.
El Servicio Meteorológico Nacional prevé que el frío extremo continúe durante el fin de semana y la próxima semana. Las autoridades monitorean de cerca la evolución de la situación y anticipan nuevas actualizaciones si se presentan cambios significativos en el pronóstico.
El fenómeno afecta la vida cotidiana de los habitantes de Nueva York, desde la movilidad hasta el acceso a servicios, y requiere mantener la atención a las indicaciones oficiales para evitar riesgos a la salud y la seguridad.
