En su lugar, el mandatario ha solicitado que se coloque una oración atribuida a Mahatma Gandhi, con el objetivo de recordar a diario, tanto a funcionarios como a visitantes, los valores éticos y de servicio que el Ejecutivo pretende instaurar como eje de la administración pública.
Esta disposición, comunicada a los titulares de las secretarías de Estado y dependencias del Poder Ejecutivo, busca fomentar la responsabilidad y poner en el centro la ética administrativa, ante los continuos retos de eficiencia, transparencia y confianza que enfrenta el aparato estatal.
El secretario de Comunicaciones, José Augusto Argueta, precisó que esta instrucción no se limita a los despachos ministeriales, sino que abarca entes desconcentrados, instituciones autónomas y todas las dependencias adscritas al Ejecutivo, implicando así un cambio generalizado y perceptible en la imagen interna de la gestión pública.
Argueta dejó claro que se trata de una disposición administrativa, no de un decreto o cambio legal, lo que exige su cumplimiento obligatorio en toda la estructura del Poder Ejecutivo.
De acuerdo con lo detallado, cada ministro, gerente, director y subdirector deberá garantizar la aplicación de la medida en las oficinas bajo su responsabilidad.
Funcionarios de diferentes instituciones han confirmado el inicio de la implantación de esta política: los retratos oficiales comenzaron a ser retirados de manera progresiva y se preparan espacios visibles para la colocación del texto solicitado por el presidente.
La supervisión de esta adecuación quedará bajo la responsabilidad de los titulares institucionales, en coordinación con las áreas administrativas.

La oración que reemplazará a la fotografía del presidente será la siguiente, tal como solicitó Asfura: “Señor: Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes. Y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna no me quites la razón. Si me das éxito no me quites la humildad. Si me das humildad no me quites la dignidad. Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla. No me dejes inculpar de traición a los demás, por no pensar igual que yo. Enséñame a querer a la gente como a mí mismo, y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación, si fracaso. Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar es un signo de grandeza. Y que la venganza es una señal de bajeza. Si me quitas el éxito dame fuerzas para aprender del fracaso. Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme, y si la gente ofende dame valor para perdonar. Señor… si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí.” Este mensaje pone énfasis en la verdad, la humildad, el perdón y la dignidad, principios que la nueva administración busca instalar como guía del comportamiento en el servicio público.
La decisión rompe con una práctica extendida en América Latina, donde tradicionalmente las oficinas públicas exhiben la imagen del presidente en funciones como símbolo de autoridad estatal.
Desde el Ejecutivo se indicó que se pretende dar un giro: priorizar los valores de servicio público y humildad, relegando el protagonismo personalista. Esta acción simbólica, según los funcionarios consultados, está diseñada para fortalecer la conciencia ética de quienes ejercen funciones públicas, en un contexto donde el gobierno debe responder a necesidades urgentes en áreas como salud, infraestructura, seguridad y manejo presupuestario.
La orden de retirar los retratos se suma a otras decisiones tomadas por el presidente Asfura al comienzo de su mandato, en un clima de alta expectación ciudadana la responsabilidad y el servicio público como referentes de la nueva gestión.
