Mariana González de Tudares, hija de Edmundo González Urrutia, informó este jueves que, tras 380 días de detención arbitraria y más de un año en situación de desaparición forzada, su esposo Rafael Tudares Bracho regresó a casa durante la madrugada.
González calificó este proceso como una “lucha estoica y muy dura”, y manifestó su aspiración a que la libertad plena de Rafael llegue “más temprano que tarde”. A su vez, agradeció especialmente el apoyo recibido desde el 7 de enero de 2025, fecha en la que comenzó la detención.
En ese sentido, expresó su reconocimiento al Equipo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos con sede en Panamá, por el seguimiento constante e incidencia en el caso dentro de sus competencias humanitarias.
“Ha sido una lucha estoica y muy dura por más de 1 año, en la que finalmente logramos la excarcelación de Rafael, y aspiramos, más temprano que tarde, su libertad plena, a la que tiene derecho. En estos momentos, agradezco muy especialmente a todas y cada una de las personas que me han apoyado humanamente, en la lucha por su libertad, desde el 7 de enero de 2025″, escribió González en su perfil de la red social X
El agradecimiento se extendió a su familia, incluidos sus hijos, y a los amigos que la acompañaron a lo largo de la lucha, así como a los familiares de víctimas de desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y presos injustamente encarcelados, quienes aún esperan la libertad de sus seres queridos.

González concluyó su mensaje con palabras de fe y solidaridad hacia quienes atraviesan situaciones similares: “Siempre los llevaré en mi corazón y estarán presentes en mis oraciones”. “Dios, nuestro señor, gracias por nunca abandonarnos. Santo Padre, Juan Pablo II, gracias por ser mi guía en estos últimos días”, concluyó en su publicación, la cual acompañó con un lazo blanco.
El líder opositor Edmundo González Urrutia había exigido el martes “respuestas inmediatas” tras la denuncia de su hija sobre presuntas extorsiones vinculadas a la liberación de su esposo.
En un comunicado difundido el lunes, Mariana González afirmó haber sido víctima de extorsión por parte de personas que le advirtieron que debía “obligar” a su padre —actualmente exiliado en España— a “renunciar a su lucha y causa” opositora para lograr la excarcelación de Tudares.
González Urrutia expresó en la red social X que la “gravedad de estos hechos y de todo el vicio ‘jurídico’ exige respuestas inmediatas”. Además, detalló que su hija denunció tres episodios de extorsión, en los que la detención de Rafael Tudares “fue utilizada deliberadamente como instrumento de presión para forzar decisiones políticas”.
En junio de 2024, Mariana González sostuvo que Rafael Tudares Bracho “quedó atrapado injustamente y es una víctima” de un conflicto político que también llevó a Edmundo González Urrutia a exiliarse en España en septiembre de 2024. Desde el exilio, González Urrutia reclama la Presidencia de Venezuela, asegurando que fue el verdadero ganador de las elecciones presidenciales.
La detención de Tudares se produjo el 7 de enero de 2025, tres días antes de la investidura de Nicolás Maduro para un tercer mandato consecutivo de seis años. Ese mismo día también fueron arrestados el defensor de derechos humanos Carlos Correa y el excandidato presidencial opositor Enrique Márquez, quienes posteriormente fueron excarcelados.
