
Nuevos ataques con drones y misiles rusos causaron la muerte de tres personas y dejaron a otras tres heridas durante la noche del miércoles y la madrugada de este jueves en el sur de Ucrania, según informó este jueves el gobernador regional de Zaporizhzhia, Ivan Fedorov.
“Los rusos lanzaron ataques con drones contra el sector privado en Vilniansk. Lamentablemente, dos mujeres y un hombre fallecieron, y otro hombre resultó herido”, declaró Fedorov antes de que se conocieran otros dos heridos, quien también añadió en Telegram que los bombardeos destruyeron viviendas y provocaron incendios.
Como consecuencia del ataque, siete casas particulares resultaron dañadas y una fue completamente destruida. Los equipos de rescate del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania lograron extinguir un incendio que afectó a un edificio residencial, así como un fuego en una tubería de gas.
El director del MBA de Odessa, Serhiy Lysak, informó en la plataforma que “el enemigo atacó la ciudad por la noche con vehículos aéreos no tripulados. Una instalación de infraestructura resultó dañada”.
Rusia lanzó un misil balístico Iskander-M y 146 drones contra Ucrania durante la noche, según informó la Fuerza Aérea ucraniana.

Ucrania es objeto de una serie de ataques mortales que dejaron a muchas zonas sin electricidad y calefacción en pleno invierno, mientras continúan las negociaciones para buscar una salida al conflicto, que ya se acerca a los cuatro años de duración. El presidente Volodimir Zelensky indicó que la próxima ronda de conversaciones está prevista para el domingo.
Sin embargo, enfatizó días atrás que los bombardeos rusos minan los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo de paz y urgió a los aliados internacionales a intensificar la presión sobre el Kremlin para frenar la invasión iniciada por Rusia en 2022.
La estrategia de ataques continuos contra la infraestructura de gas y electricidad en Ucrania revela, según analistas y empresas del sector, la intención de Rusia de emplear el “arma climática” para presionar a la población civil y desencadenar una crisis humanitaria que fuerce a Kiev a aceptar condiciones de rendición en las negociaciones.
El ejército ruso logró establecer un control casi total sobre Myrnograd, en la región de Donetsk, donde desplegó posiciones de artillería, su cuartel general y la oficina del comandante. Las fuerzas de defensa ucranianas mantienen posiciones en el norte de la ciudad e intentan impedir que las tropas enemigas abandonen el área.
Según un oficial de marina que opera en la zona en diálogo con Pravda Ucraniana, actualmente se registran combates intensos en el norte de la ciudad, cerca de la estación de trenes, así como en la parte norte del pueblo vecino de Svitly.
“En otra parte de la ciudad (centro, sur) ya tienen artillería, equipo, pilotos: todo lo que se pueda necesitar. La acumulación es considerable. En un futuro próximo, esperamos ataques mecanizados del enemigo”, explicó el militar.
El cuartel general ruso está siendo trasladado desde Novogrodivka a Myrnograd. Ya existe una comandancia establecida en la ciudad, y se ha observado la evacuación de civiles bajo escolta.
Las fuerzas ucranianas se están replegando, mientras la infantería intenta mantener el control de las salidas de Myrnograd para evitar que el enemigo consolide su avance. La defensa en el sector norte resulta prácticamente imposible debido al dominio aéreo ruso, tanto por aviones como por drones, y la zona lleva tiempo considerada una “zona gris”. Hasta el momento, no se ha dado la orden de abandonar la ciudad.
(Con información de AFP)
