La política hondureña entra en una fase de definiciones mientras el Congreso Nacional enfrenta el plazo inminente del 21 de enero, cuando debe quedar integrada la nueva Junta Directiva, que se instalará formalmente el 25 para dar inicio al periodo legislativo 2026-2030.
El desenlace de las negociaciones entre Partido Liberal y Partido Nacional marcará la dinámica futura entre el Poder Legislativo y el resto del Estado. La posibilidad de una Junta consensuada, o la necesidad de replantear los acuerdos, dependerá de las próximas horas, con impacto directo en la gobernabilidad y la estabilidad nacional.
En este clima de expectativas, el pasado viernes se celebró la primera reunión formal entre las delegaciones de ambos partidos para discutir la integración de la Junta Directiva.
Aunque, según los participantes, no se alcanzaron acuerdos definitorios, ambos coincidieron en establecer una mesa de trabajo permanente. El diputado nacionalista Mario Pérez declaró que el Partido Nacional mantiene como prioridad que la presidencia del Congreso Nacional recaiga en su bancada, mientras que el resto de los cargos se asignen de acuerdo a una agenda legislativa consensuada.
Pérez, además, expresó inquietud por la ausencia de un proceso de transición con las actuales autoridades legislativas.
Desde la perspectiva del Partido Liberal, los nombres propuestos para presidir el Congreso son Marlon Lara y Yuri Sabas, quien considera que un liderazgo liberal facilitaría la cooperación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Al respecto, el diputado Allan Ramos indicó que el propósito central de la negociación es “asegurar la gobernabilidad legislativa”, en sintonía con el resultado electoral.

Ramos consideró positivo el primer encuentro y afirmó que continuarán las conversaciones en los próximos días.
El subjefe de bancada nacionalista, Nelson Márquez, reconoció la importancia de evitar imposiciones y favorecer el diálogo como método para avanzar en la agenda común.
Según Márquez, “los consensos entre las dos fuerzas tradicionales podrían contribuir a generar un clima de paz y tranquilidad, condiciones que… son necesarias para fomentar la inversión privada y la generación de empleo”.
Entre los temas prioritarios que ambos partidos analizan destacan la reforma a la Ley Orgánica del Congreso Nacional y modificaciones a la normativa electoral.
La comisión especial del Partido Nacional estuvo conformada por la designada presidencial María Antonieta Mejía, el alcalde electo del Distrito Central Juan Diego Zelaya, y los diputados Mario Pérez, Lissi Matute Cano, Kilvett Bertrand, Johana Bermúdez, Nelson Márquez y Juan Carlos García. Por parte del Partido Liberal participaron Marlon Lara, Yuri Sabas, Erika Urtecho, Francis Cabrera, Alexander López, Allan Ramos, Nahun Cálix y Octavio Pineda.

Pineda subrayó que la distribución del poder legislativo se corresponde con el mandato de la mayoría y remarcó que el diálogo busca trasladar los consensos alcanzados en las negociaciones a las instancias superiores de cada partido.
Además, recalcó que, desde la óptica liberal, no se trata únicamente de un reparto de cargos sino de construir una agenda orientada a las principales necesidades nacionales.
La mesa de diálogo se mantiene activa, con el foco puesto en la definición de la presidencia y el impulso de reformas estructurales. El escenario de negociación se configura así como el preludio inmediato a un ciclo legislativo en el que el bipartidismo hondureño busca asegurar margen de gobernabilidad y un clima propicio para la agenda del nuevo Congreso.
