Donald Trump acusó este sábado al alcalde de Mineápolis -Jacob Frey- y al gobernador de Minnesota -Tim Walz- de “incitar la insurrección”, tras la muerte de un civil a manos de agentes de inmigración (ICE).
“El alcalde y el gobernador están incitando la insurrección con su retórica pomposa, peligrosa y arrogante”, escribió el presidente norteamericano en su plataforma Truth Social.
Trump ya había amenazado con invocar la Ley de Insurrección para enviar soldados a Minnesota.
Previamente, el gobierno de Estados Unidos había informado que el hombre que fue abatido a tiros el sábado por agentes federales estaba armado y “se resistió violentamente” a los intentos de los oficiales de desarmarlo.

“Temiendo por su vida y por la vida y seguridad de sus compañeros, un agente realizó disparos defensivos. Los paramédicos presentes le brindaron atención de inmediato al sujeto, pero fue declarado muerto en el lugar de los hechos”, dijo el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) en X luego del tiroteo.
El gobierno estadounidense indicó que el tiroteo ocurrió durante “una operación dirigida en Mineápolis contra un extranjero ilegal buscado por agresión violenta”.
El hombre abatido por los agentes federales de inmigración tenía 37 años y no había tenido incidentes reseñables con las fuerzas de seguridad, según informó en el jefe de policía de la ciudad, Brian O’Hara.
“Hemos identificado a esta persona: un hombre blanco de 37 años, residente de la ciudad. La única interacción que conocemos que haya tenido con las fuerzas del orden ha sido por multas de tráfico y creemos que era un propietario legal de armas con permiso para portarlas”, explicó en rueda de prensa O’Hara después de que el Departamento de Seguridad Nacional, responsable de inmigración, asegurara que la víctima iba armada.
La muerte del hombre -el segundo incidente de este tipo relacionado con las grandes redadas contra migrantes en Mineápolis en menos de tres semanas- ha quedado registrada en un vídeo compartido en Facebook en el que se ve a media docena o más de agentes enmascarados rodeando a un hombre que forcejea con ellos y parece resistirse en el suelo.
En un momento dado uno de los oficiales parece golpearlo con la culata de una pistola justo antes de que otro operativo abra fuego contra el individuo, que ya queda completamente inmóvil en el suelo mientras el personal de inmigración se aparta.
“No sabemos qué ocurrió antes de la grabación que está disponible en internet en este momento. Hemos solicitado inmediatamente a la Oficina de Investigación Criminal de Minnesota que interviniera para llevar a cabo una investigación”, explicó en rueda de prensa O’Hara.
El jefe de policía aseguró que estos oficiales ya se encuentran en el lugar del suceso, y que cree que también han llegado ahí agentes del FBI.
“Creo que el vídeo habla por sí solo”, dijo O’Hara, que pidió a la población de Minéapolis que abandone la zona donde se produjo el tiroteo, después de que la ciudad haya declarado prohibido el derecho de asamblea y pedido que no se recurra a la violencia o el caos en la urbe.
El Departamento de Seguridad Nacional afirmó hoy en un comunicado que la víctima llevaba un arma corta y varios cargadores.
Según el texto, durante una operación “contra un inmigrante ilegal que era buscado por asalto”, una persona se aproximó a los agentes federales de la Patrulla Fronteriza con un arma semiautomática de 9 milímetros, que mostraron en una foto.
Por su parte, Greg Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza, explicó: “Durante esta operación, un individuo se acercó a agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos con una pistola semiautomática de nueve milímetros. Los agentes intentaron desarmar al individuo, pero él resistió de forma violenta. Temiendo por su vida y la seguridad de sus compañeros, un agente de la Patrulla Fronteriza realizó disparos defensivos”.
Bovino señaló que los paramédicos brindaron atención médica al sujeto en el lugar, pero fue declarado muerto. El sospechoso portaba dos cargadores cargados y no llevaba ninguna identificación accesible: “Esto parece una situación en la que un individuo buscaba causar el mayor daño posible y masacrar a las fuerzas del orden”.
El suceso se produce algo más de dos semanas después de que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mataran a tiros a una mujer de 37 años, Renee Good, en su coche en el transcurso de sus redadas contra migrantes, que han sido protestadas masivamente por los habitantes de Mineápolis.
Las redadas a gran escala en Mineápolis -que ha visto le llegada de un número de agentes federales cinco veces superior a toda la fuerza policial de la ciudad- fueron ordenadas por el Gobierno Trump a principios de enero, cuando el documental de un ‘youtuber’ conservador puso de nuevo en el foco los casos de fondos federales malversados por guarderías gestionadas por miembros de la comunidad somalí. EFE
(Con información de AFP y EFE)
