El baile entre Victoria Beckham y su hijo Brooklyn Beckham durante la boda de este último con Nicola Peltz provocó una controversia familiar que rápidamente se hizo pública.
Brooklyn aseguró que su madre “secuestró” el primer baile planeado con su esposa, lo que lo dejó “humillado” y muy incómodo ante los quinientos invitados.
“Nunca he sentido tanta incomodidad o humillación en mi vida”, expresó el joven de 26 años, frase que resume el impacto personal de un conflicto familiar que, lejos de cerrarse, continúa afectando a sus protagonistas y a la imagen pública de la familia.
Stavros Agapiou, esposo del DJ Fat Tony, respaldó su testimonio al escribir en Instagram: “Yo estuve ahí y es verdad, él dice la verdad”, aunque después eliminó el comentario.
La fiesta respetó la tradición estadounidense. Los recién casados bailaron primero al ritmo de “Can’t Help Falling in Love” con la interpretación de Lloyiso.
Más tarde, cerca de las 11 de la noche en la actuación de Marc Anthony, Brooklyn invitó a su madre a subir al escenario para bailar, por lo que no habría existido ninguna interrupción durante el primer baile de los esposos.
Lejos de limitarse a ese episodio, Brooklyn Beckham y Nicola Peltz decidieron renovar sus votos en una ceremonia privada, sin la presencia de sus familias, para “crear recuerdos positivos del día de su boda”.
Ambos manifestaron que buscan “paz, privacidad y felicidad” para su vida juntos. Por otro lado, el tema del vestido de novia también estuvo presente en el conflicto familiar.
Brooklyn Beckham sostuvo que Victoria Beckham retiró su apoyo para diseñar el vestido de Nicola Peltz en el último momento, lo que obligó a la novia a buscar otra opción.
Sin embargo, la estilista Leslie Fremar afirmó a Vogue que el vestido de Valentino fue “un año de trabajo” con varias pruebas en Roma y Estados Unidos, descartando la versión de una cancelación imprevista.

En entrevistas con Grazia USA y el Sunday Times, Nicola expresó su deseo original de portar un diseño de Victoria, pero explicó que el taller de su suegra le informó que no podrían realizarlo en el tiempo necesario.
“No hay familia perfecta”, comentó la actriz, en un intento de bajar la intensidad de la polémica.
Brooklyn Beckham también cuestionó públicamente la manera en que su familia prioriza la imagen y los acuerdos comerciales por sobre los lazos afectivos.
De acuerdo a sus palabras, la vida familiar se basa en la exposición en redes sociales y la asistencia a eventos públicos, en vez de relaciones privadas.
“Mi familia valora la promoción y los patrocinios por encima de todo. La marca Beckham es lo primero”, afirmó en su mensaje.
El distanciamiento se evidenció en la ausencia de Brooklyn y Nicola en celebraciones familiares como el cumpleaños número 50 de David Beckham y la entrega de su título de caballero.
Brooklyn explicó que sus hermanos, Romeo y Cruz, dejaron de tener contacto con él tras haberlo atacado en redes sociales a pedido de la familia.
Respecto a Harper, la menor, su nombre no apareció en la disputa, aunque antes compartía una relación cercana con su hermano mayor.
El conflicto llegó también a la esfera pública. David Beckham, durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos, evitó responder a los periodistas sobre la situación familiar mientras posaba para fotografías.
El silencio y la expresión seria acompañaron ese momento. En redes sociales, un tuit de Victoria Beckham diciendo “nunca he conocido una pista de baile que no me guste” volvió a circular, lo que motivó comentarios y memes irónicos sobre su actuación durante la boda.

Mientras la versión oficial defendió que la boda se desarrolló de forma tradicional y armoniosa, los testimonios de Brooklyn y de otros presentes indicaron que la noche estuvo atravesada por incomodidades y resentimientos.
