La legalización de documentos eclesiásticos se inicia enviando por correo electrónico el documento original escaneado en PDF. Sirve para certificados de bautismo, matrimonio o defunción emitidos por autoridades religiosas. El trámite es gratuito y la demora estimada es de diez días hábiles.
Actualizado el 5 de octubre de 2026.
Ficha rápida
- Archivo: original escaneado en formato PDF.
- Firma admitida: arzobispo, obispo, canciller, vicecanciller, vicario general o notario de Curia.
- Envío: al correo dicuc@cancilleria.gov.ar.
- Costo: gratuito.
- Demora estimada: diez días hábiles.
Qué documento se puede presentar
El certificado debe ser original y contener la firma de una de las autoridades eclesiásticas habilitadas. Antes de escanearlo, comprobá que se vean completos el texto, las firmas, los sellos y cualquier anotación. Un PDF cortado, borroso o armado con fotografías parciales puede impedir la revisión.
Este procedimiento se aplica, entre otros ejemplos, a constancias de bautismo, matrimonio y defunción. No reemplaza la partida civil: si una institución pide un acta del Registro Civil, un documento religioso legalizado no necesariamente cumple ese requisito.
Cómo hacer el envío
- Escaneá el documento original completo y guardalo en un único PDF legible.
- Escribí a dicuc@cancilleria.gov.ar.
- Colocá en el asunto del mensaje los nombres y apellidos completos que aparecen en el certificado.
- Adjuntá el PDF y conservá una copia del mensaje enviado.
- Esperá la devolución del documento con firma digital.
No cambies los nombres del certificado ni uses apodos en el asunto. Esa referencia permite identificar correctamente la solicitud, especialmente cuando el documento incluye datos de más de una persona.
Qué hacer después de recibirlo
La legalización eclesiástica es una etapa previa cuando el documento debe presentarse en el exterior. Una vez recibido el archivo firmado digitalmente, corresponde cargar ese mismo documento en Trámites a Distancia para gestionar la apostilla o legalización internacional que corresponda.
No imprimas y vuelvas a escanear el archivo firmado: ese paso puede eliminar la posibilidad de validar la firma digital. Guardá el PDF original que recibiste y utilizalo directamente en la carga posterior.
Errores que conviene evitar
Revisá que el archivo abra antes de enviarlo, que no tenga contraseña y que el mensaje incluya el adjunto. También comprobá la autoridad firmante. Si la firma no pertenece a uno de los cargos admitidos, será necesario resolver primero esa validación dentro de la jurisdicción eclesiástica.






